CARTA ABIERTA A LOS ESPELEÓLOGOS ANDALUCES (I)

So. E. Mainake - Fuengirola
Publicado en: http://www.geocities.com/CapitolHill/8002

Fecha: 22/02/98
espeleolex@espeleoastur.as

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Hace algo más de un año que la actual Junta Directiva, encabezada por D. Ángel Martínez, está al frente de la F.A.E., después de un proceso electoral, no exento de polémicas. Polémicas que fueron iniciadas dos años antes de aquellas elecciones con la aparición del ya famoso Proyecto 2000, cuando aún estaba la anterior Junta Directiva, y existían, al igual que ahora, los foros (Asamblea General) para discutir cualquier tema o tendencia de opinión que pudiera surgir en el seno del colectivo espeleológico andaluz.

Pero la vocación del Proyecto 2000 era claramente electoralista: su principal y único objetivo era hacerse con la presidencia de la F.A.E. a toda costa. Para ello, sus promotores no dudaron en iniciar estrategias de desprestigios y campañas calumniosas contra las personas que, entonces, habíamos sido elegidos democráticamente por la Asamblea General. Sacaron "listas negras", panfletos, enviaron montones de cartas, recorrieron toda Andalucía y se valieron de toda clase de artimañas, para convencer al colectivo espeleológico andaluz de que la única alternativa era el Proyecto 2000.

Hay que reconocer que supieron vender muy bien su producto, pues consiguieron convencer (engañar) al 50% más uno de los miembros de la Asamblea General (ver resultados de la votación), y no al 90% de los clubes andaluces, como todavía siguen vendiendo.

Cuando llegó el momento del traspaso, no sólo de poderes, si no de todo el material y bagaje de la F.A.E. a la nueva Junta Directiva, continuaron las sorpresas. Un buen día llegaron a Fuengirola, cargaron todos los enseres y documentos y se marcharon, negándose en redondo a mantener cualquier tipo de contacto con los miembros de la Junta Directiva saliente, y en especial con el exvicepresidente.

Era la primera vez que ocurría un hecho parecido. Con anterioridad, el traspaso de poderes se había llevado a cabo de una forma totalmente normal y correcta, sin ningún tipo de desplante por parte de nadie, y sin agobios ni prisas por cargar el material. En ese acto, la J.D. saliente informaba a la J.D. entrante sobre aspectos que, por razones obvias, sólo conocen los que hasta ese momento están en activo.

En fin, cada cual tiene su forma de actuar, pero cuando uno ostenta la representación de un colectivo se debe mantener, y así lo hemos defendido siempre, una actitud menos prepotente, soberbia y déspota hacia las personas que hasta ese momento representaban al colectivo de espeleólogos andaluces, pero como dice el refrán: no se le pueden pedir peras al olmo.

Desde el momento en que D. Ángel Martínez tomó posesión del cargo, la oposición (por llamarnos de alguna manera comprensible) hemos dejado hacer, si bien, hemos ido siguiendo el modo en que se ha desarrollado el Proyecto 2000. Así como las actuaciones y andanzas de sus acólitos.

Jamás pensamos que la gestión de D. Ángel Martínez y su J.D, al frente de la F.A.E. iba a ser tan desastrosa, a pesar del mal comienzo que habían tenido.

Todavía hoy no sabemos el resultado de las elecciones, ni el nombre de los asambleístas (por estamentos) que representan al colectivo de espeleólogos andaluces. Eso sí, tenemos una mascota: una especie de hormiga polifacética, y la reaparición, en el último Especus de Escuela (nº 45), del muñeco de la Escuela Francesa de Espeleología, sobre este tema ya surgió la polémica del uso indebido de este logotipo cuando el, entonces, Director de la E.A.D.E. D. José Manuel Fernández Sánchez, sacó unas pegatinas con él, que tuvieron que ser retiradas rápidamente ante los comentarios -totalmente comprensibles- de la Escuela Francesa de Espeleología.

También tenemos más representantes que antes: un montón de vicepresidentes, delegados provinciales y un sinfín de "chaperos" que lo único que buscan es "colgarse la chapa" (medalla), "vender su moto" (aspiraciones personales) y favorecer intereses personalistas a costa de intereses colectivos.

No hubiéramos escrito esta carta si no estuviéramos asistiendo al paulatino desmantelamiento y desprestigio de la F.A.E., propinado por la nefasta gestión de sus actuales dirigentes. Las polémicas suscitadas a raíz de las últimos decisiones del Presidente y su J.D., constituye la gota que debería colmar la paciencia de los espeleólogos andaluces.

Por otro lado, también estamos ya un poco hartos de seguir leyendo y escuchando la misma retahíla desde hace más de dos años, así como de acusaciones veladas y de actitudes "generosas" por parte de D. Ángel Martínez y su camarilla. Si creen que tienen algo que denunciar sobre las actuaciones del anterior equipo de gobierno, que lo hagan de una vez, pero que no sigan diciendo que han encontrado "gazapos". Esto se esta convirtiendo en un foro de viejos chochos e imberbes sin personalidad (al estilo de Fuentes, el personaje de Crónicas Marcianas).

Pero las muestras de caciquismo y desprecio hacia los Estatutos y Reglamentos de la F.A.E. por parte del Presidente y su J.D., podemos decir que comenzaron en la última reunión de la E.A.D.E., celebrada en Antequera el 11 de Mayo de 1997. En ella se incluyeron por arte de magia puntos que no figuraban en el Orden del Día, se dieron por realizado cursos que ni siquiera habían sido convocados, y se nombraron ilegalmente nuevos monitores (entre otras cosas).

El último hecho ha sido la iniciativa del Presidente y su J.D. de comenzar a emitir licencias territoriales.

Pese a todo el papeleo, informes que no dicen nada nuevo, y al "peloteo" mostrado hacía los clubes y asambleístas, el Presidente y la J.D. han vuelto a excederse en sus funciones, y a pasarse por el forro de los ..... a la Asamblea General de la F.A.E. En este sentido hay que recordar que el Art. 20 de los Estatutos de la F.A.E. recoge claramente cual es la función de la Asamblea General: "Corresponde a la Asamblea General el control y la aprobación de la gestión económica y de la actividad deportiva de la Federación, tanto en su planificación como en su ejecución". Así mismo, el Art. 30 establece las funciones del Presidente: "El Presidente de la F.A.E. es el órgano ejecutor de la misma. Ostenta su representación legal, convoca y preside los órganos de gobierno y representación, y ejecuta los acuerdos del mismo".

La decisión de expedir la licencia territorial debe partir de la Asamblea General, siendo el Presidente el encargado de ejecutar la decisión que tome ésta. No se puede ejecutar previamente un proyecto, con la esperanza de que la Asamblea General lo apruebe. Eso es tanto como firmar las letras de compra de un coche, por ejemplo, sin tener dinero, pero si la esperanza de poder hacer frente a los pagos con el premio de la Lotería Primitiva que se acaba de comprar. Así mismo, tampoco se pueden cobrar a los deportistas y clubes unas cantidades en concepto de licencia territorial y cuotas que no han sido aprobadas por la Asamblea General.

Pero la osadía del Presidente y su J.D. no se limita al desprecio hacía la normativa existente y hacia la Asamblea General de la F.A.E., si no que se extiende a algunos asambleístas a quienes continúan imputando falsedades, y calificativos sorprendentes como "españolistas". También, elevan imputaciones calumniosas a la F.E.E. al decir (citamos textualmente): "que se sentían presionados por la F.E.E. en lo referente a iniciar la tramitación de licencias federativas por parte de la F.A.E.", en escrito enviado al Consejo Superior de Deportes, tras puentear a la F.E.E. En este mismo escrito se plantean cuestiones que ponen en clara evidencia el desconocimiento que tiene el Presidente sobre el origen del dinero que recibe la F.A.E. desde la F.E.E. La cuestión número tres del escrito dice textualmente: "Si esta federación Andaluza de Espeleología puede "perder" la subvención que a través de la F.E.E. recibe del Consejo Superior de Deportes solicitada para el año 1998".

Cada año, el Presidente debe firmar los impresos para justificar ante la F.E.E los Programas I y II de los Planes de Presupuestos ¿qué pasa, que el Presidente no se entera de lo que ha estado firmando?.

También, en el citado escrito, el Presidente de la F.A.E. eleva una petición descabellada al Consejo Superior de Deporte: que este ratifique el acuerdo de la Junta de Andalucía. ¿Quién es el Consejo Superior de Deporte para ratificar un informe de la Junta de Andalucía? Nos gustaría conocer la respuesta (si la hubo) del Consejo Superior de Deporte a las cuestiones planteadas por el Presidente de la F.A.E..

Y cambiando de tercio. En lo referente al cambio de Estatutos, nadie duda de la necesidad de modernizarlos y adecuarlos a la legislación vigente. Pero su modificación pasa por la aparición del marco legislativo autonómico (Ley del Deporte, y los Decretos y Ordenes que la desarrollen).

Al igual que en anteriores ocasiones, la Dirección General de Deportes de la Junta de Andalucía instará a las Federaciones Deportivas Andaluzas a renovar sus Estatutos, los cuales deberán seguir unas líneas generales y comunes para todas ellas. Así mismo, todas las normas de funcionamiento que no puedan ser incluidas en los Estatutos quedarán reflejadas en Reglamentos Internos.

La iniciativa del Presidente de abrir un debate para introducir modificaciones a un borrador de Estatutos, y teniendo en cuenta que las modificaciones que podamos hacer en ellos (modelo que enviará la D.G.D.) llegado el momento, serán mínimas, nos parece una tomadura de pelo y una forma más de continuar con una política descaradamente demagógica.

Si con anterioridad a las últimas elecciones no se modificaron los Estatutos de la F.A.E. es por razones obvias. Además, la Asamblea General no se pronunció en este sentido.

Los que desde su silencio o su apoyo incondicional al Presidente han entrado en este juego del "todo vale", saltándose a la torera la normativa existente, están haciendo un flaco favor al colectivo espeleológico andaluz y a la propia F.A.E.

Desde estas líneas, ya para terminar, queremos animar al colectivo espeleológico andaluz a exponer su opinión sobre las cuestiones planteadas. Así mismo, demandamos de los miembros de la Asamblea General que asuman sus funciones y debatan los temas federativos en el foro adecuado: La Asamblea General de la F.A.E.

Nuestro club, como miembro de la Asamblea General, no va a callar ningún intento de agresión contra los espeleólogos andaluces, ni contra los órganos de representación legítimamente constituidos.


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