TOPONIMIA DEL MEDIO KÁRSTICO EN ASTURIAS

 

 

Xosé Lluis del Río

Grupu d’Espeleoloxía Gorfolí - Asturies

 

 

1. Introducción.

 

1.1. El problema de la cuestión toponímica.

 

"Uno de los fenómenos que más contribuyeron y contribuyen a la deformación de los topónimos asturianos es la aludida tendencia castellanizante. Organismos públicos y privados, escritores y hablantes de todos los estamentos sociales labo­ran en la tarea desnaturalizadora del patrimonio regional. Partiendo del falso supuesto de que las formas toponímicas asturianas son vulgares o plebeyas y, a veces, sintiendo como vergüenza de emplearlas, las revisten del ropaje de la fonéti­ca castellana, o que tal les parece, para que puedan circular con la dignidad de que antes, en su creencia, carecían. Mas semejante criterio de castellanización es absurdo. Los nombres de lugar en su genuina estructura indígena son como tienen que ser, ni distinguidos ni vulgares, ni nobles ni plebeyos. Obedecen, como los de cualquier parte del mundo, a causas histó­ricas y, tal como llegaron a nosotros, debemos aceptar­los".

 

Estas palabras del historiador J.M. González pueden ayudarnos a compren­der la importancia de la toponimia como parte del patrimonio cultural asturiano. Lo cierto es que, desde una perspectiva espeleológica, a excepción de un trabajo del SIE sobre el Cuera (Espeleo Sie, nº 25, Diciembre 1981), jamás se había abordado el tema con anterioridad.

 

Considerando la importancia que Asturias tiene a nivel mundial espeleológicamente hablando y la cantidad de grupos que realizan exploraciones en esta región, creemos que es de justicia el prestar más atención a la cuestión de la toponi­mia. Y esa, precisamente, es la razón por la que hemos reali­zado este trabajo.

 

 

1.2. La situación lingüística de Asturias.

 

Asturias posee una particularidad lingüística específica que es el "bable" o asturiano. Ahora bien, la lengua asturia­na, como todo medio de expresión empleado por una comunidad idiomática, encierra una enorme complejidad.

 

Adaptando el sistema de divisiones político-administrativas al terreno lingüístico, nos encontraremos con que el asturiano es la lengua específica de Asturias (tanto del territorio del propio Principado de Asturias como de aquellos otros territo­rios que pertenecen a su órbita histórico-cultural). Pero esta realidad se verá complicada, desde un punto de vista sincróni­co o estáti­co, con una variedad de dialectos menores y con las intersec­ciones e influencias con otras lenguas como el gallego o el castellano.

 

La variedad étnica y tribal de la Asturias prerromana se corresponde con una variedad lingüística de difícil preci­sión. En general, se admite que el celta era la lengua predo­minante, junto al ligur y otras. Los historiadores griegos y romanos nos hablan de tres pueblos diferenciados:

 

a) Los astures, extendidos entre el Sella y el Navia, y por el sur, hasta proximidades del Duero.

 

b) Los cántabros, que se extendían a partir del Sella hasta Cantabria y zonas limítrofes.

 

c) Los albiones, que se extendían por la cuenca del Navia.

 

El latín vulgar hablado en Asturias y que penetra con la llamada "romanización", se va a ver influenciado por las distintas particularidades lingüísticas de cántabros, astures y albiones, siendo la base, hoy en día, de los tres grandes grupos en que se ha clasificado el asturiano: oriental, central y occidental. Los ríos Sella, Nalón y Navia vienen a definir, aproximadamente en sus desembocaduras, los distintos bloques dialectales del asturiano.

 

Desde un punto de vista diacrónico o dinámico, la evolución del Latín en la Península Ibérica va a originar varias  moda­lidades dialectales, definidas entre los siglos VIII y XI: gallego-portugués, astur-leonés, castellano, navarro-aragonés y catalán.

 

Uviéu se convierte entre los siglos IX y X en la ciudad más importante del norte de la Península. Y el prestigio de la Corte conlleva el prestigio de su lengua. Según Menéndez Pidal, los castellanos eran objeto de burla en Uviéu y más tarde en León por sus rasgos dialectales.

 

Pero con la muerte de Alfonso III y con el traslado de la Corte a León la influencia castellana cada vez será ma­yor. El habla cortesa­na de León pasó a ser la norma presti­gio­sa, influencia­da por la penetra­ción de la modalidad caste­lla­na, facilitada además por sus semejanzas originarias con el astu­riano.

 

Actualmente apenas si subsis­ten las formas autóctonas en las comarcas centrales y meridio­nales del antiguo Reino de León. Pero no ocurre así en el norte -Asturias-, donde la lengua asturiana goza aún de extraordinaria vitalidad.

 

 

2. Algunos aspectos de gramática asturiana.

 

Aquí no pretendemos más que esbozar unos aspectos básicos de gramá­tica de la lengua asturiana, en especial aquellos que puedan concernir a la formación de los nombres de lugar tanto gené­ricos -formas kársticas- como específicos -cavidades, oroními­cos- para una mejor comprensión de los mismos.

 

 

2.1. Sistema fonológico del asturiano.

 

2.1.1. Sistema vocálico.

 

En asturiano existen cinco unidades distintivas vocálicas (a, e, i, o, u) que forman un sistema triangular de tres grados de abertura.

 

Pero estas cinco vocales, cuando realmente operan con un rendimiento funcional o distintivo es cuando son tónicas o acentuadas. La sustitución de una por otra origina un cambio de sentido. Ej: llera / llora, etc.

 

En algunas zonas centrales este sistema se ve alterado notablemente. Generalizando, podemos decir que ante  /-u/ o  /-i/ final de sustantivos y adjetivos, las cinco vocales quedan reducidas a tres: /a, e, o/. Este fenómeno se conoce como "metafonía vocálica" y consiste en una asimilación par­cial a distancia de la vocal tónica a la final. Ej: e>i; negru / ni­gru.

 

Cuando son átonas, también pueden aparecer las cinco voca­les, aunque no siempre serán distintivas. Existe la tendencia entre los hablantes, en las sílabas no acentuadas, a cerrar la /e/ en /i/ y la /u/ en /o/, o sencillamente, a confundir­las.

 

En posición final de palabra, el asturiano central posee cuatro unidades vocálicas distintivas o fonemas. Aunque, en ocasio­nes, pueden aparecer los cinco fonemas vocálicos, neutra­lizán­dose los de la serie palatal /e,i/. Ninguna palabra puede distinguirse porque aparezca en esta posición una /e/ o una /i/.Ej: nueche / nuechi, etc.

 

 

En el asturiano oriental y occidental, en posición final sólo funcionan distintivamente tres unidades: /e-i/ y /o-u/ se neutralizan. Esto explica la frecuencia con que en el Oriente aparecen terminaciones en /u/, /i/ y en el Occiden­te las variaciones entre resultados con /o, u/ y /e, i/ en una misma palabra. Ej: fierru / fierro, etc.

 

Los diptongos del asturiano coinciden, en general, con los del castellano. Sin embargo, en el asturiano del centro y del oriente se redujeron a /e/, /o/ respectivamente. Ej: veiga --> vega, etc.

 

En toda Asturias abundan los diptongos crecientes con /i/ como primer elemento. Ej: mostiu, etc.

 

2.1.2. Sistema consonántico.

 

Vemos que el sistema consonántico asturiano consta de 19 fone­mas:

 

/p/ Ej: pozu.     /g/ Ej: glayeru.  /ñ/ Ej: ñeveríu.

 

/t/ Ej: trabe.    /f/ Ej: fana.     /l/ Ej: saltu.

 

/c/ Ej: charcu.   /O/ Ej: foz.      /l/ Ej: llerciu.

 

/k/ Ej: cuenya.   /s/ Ej: sil.      /r/ Ej: arba.

 

/b/ Ej: beyu.     /s/ Ej: requexu.  /r/ Ej: arroxu.

 

/d/ Ej: ádiga.    /m/ Ej: maeda.

 

/y/ Ej: toyu.     /n/ Ej: nénigu.

 

La /s/ asturiana (gráficamente "x") es un fonema palatal fricativo sordo, semejante al sonido de la /ch/ francesa. Generalmente se corresponde con el sonido de la /j/ castellana (xabón - jabón); pero también con /y/ (xenru - yerno); con /s/ (xelar - helar).

 

En asturiano oriental aparece un sonido semejante a la "j" castellana, cuya relajación fonética, según zonas, es unas ve-ces /x/ y otras /h/. La aparición de la "h." (hache aspirada: articulación velar, fricativa y sorda) ocurre en aquellas posiciones en que el astu­riano central y occidentales presen­ta "f-". Ej: foyu – h.oyu, etc.

 

Pensamos que esta nota es de especial interés para el tema que estamos tratando y es por eso por lo que vamos a extender­nos un poco más sobre ella, delimitando las zonas de F/H.:

 

El concejo de Ribesella pertenece casi por entero a la zona de /h/ aspirada. Sólo el pueblo de Berbes cae en el dominio de /f/. Y en Alea coexisten /f/ y /h/.

 

El concejo de Parres, se halla dividido por la frontera lingüística. La "h" , se extiende aproxima­damente por el tercio oriental del municipio. Por el norte se encuentra en una zona que bordea la margen izquierda del Sella. Comprende la parroquia de Cayarga (Fuentes, Mesariegos y Sinariega) y los lugares de Torañu y Trasmonte. A continua­ción aparece la /f/ en los pueblos de Bode, Pendás, Collía, La Vita y Cofiñu, así como en la capital, Les Arriondes. En esta zona el río Sella marca a un tiempo los límites administrativo y lingüístico. Los pueblos de la margen derecha caen en la zona de /h/ aspi­rada: Triongu, Ríu, Cobiella y San Miguel (Cangues d'Onís); al sur de Les Arriondes, las aldeas de Santianes y El Romillín se ubican en la zona de /f/. Tras estos luga­res, la frontera lin-güística sigue el curso del río Mampodre, afluente del Piloña. Por último, en la zona montañosa del Sur, el límite de F/H. sigue la línea que separa los concejos de Ponga y Amieva.

 

 

La causa de esta frontera lingüística, en opinión de los investigadores, sería de índole sustrática. Parece haberse confirmado que la línea divisoria entre cántabros y astures sería el río Sella: al este quedaban las tribus cántabras de Orgenomescos, Vadinienses y Salaenos y al oeste, los astures Luggones.

 

En posición inicial de palabra, el lugar de la (l-) lo ocupa en asturiano la (ll-). En el asturiano occidental no existe el fonema /l/ (escrito ll). En su lugar aparece /c/ (escrito l.l), sobre todo la llamada "ch" vaqueira. También aparece un fonema similar /d/ en zonas de Ayer, L.lena y Sis­tierna.

 

El fonema /c/ del asturiano central (escrito ch), en occi­dente se corresponde con "ch", "ts", "it", según zonas. Otras veces, la /y/ del centro no coinci­de en todos los casos con la /y/ del occidente, sino con "ch". Ej: grayeru - gracheru.

 

El asturiano del centro y del oriente suele presentar con mayor profusión el sonido /ñ/ que en occidente, en cuyo lugar aparece /n/. Esto ocurre en posición inicial de palabra (ñeve­ríu - neveríu) y en algunos casos de posición intervocá­lica (peña - pena).

 

2.2. El artículo.

 

Tanto en asturiano como en castellano, el artículo actúa como transpositor e identificador.

 

Pero, si en asturiano el artículo es porta­dor del morfema de número, no podemos decir que lo sea del de género, ya que los artículos "el" o "la" pueden acompa­ñar a nombres que exi-jan concordancia con su neutro.

 

Los artículos más usuales en el asturiano central son los siguientes:

 

.

MASCULINO

FEMENINO

NEUTRO

SINGULAR

            el (l')

            la (l')

            lo (l')

PLURALES

            los

            les

            ---

 

El plural femenino "les" es "las" en las zonas de plurales en -as.

 

En oriente, el neutro singular es "lu" - "lo". En occiden­te, el masculino "lo" - "lu" pasa en plural a "los" - "lus". En Bimenes y algunos puntos de Samartín del Rei Aurelio, los plurales presentan una tendencia acusada al cierre (lis - lus). En zonas como Sobrescobiu, los artículos pierden la "l" cuando les precede una vocal (a es cases) y la -s se convierte en -r si sigue consonsnte sonora (a er neñes). La mayor dife­rencia aparece en los artículos de Sistierna: il (-el), a, us, as.

 

Fonéticamente, los singulares (el, la, lo) reducen el elemento vocálico cuando entran en contacto con una vocal. Ej: l'argayu'l burdiu.

 

Cuando dos voces entran en contacto, se producen una serie de contracciones. En el siguiente cuadro se pueden apreciar algunas de ellas, cuando al artículo precede una preposición.

 

el

la

los

les

lo

a

al

---

---

---

--

de

del

---

---

---

--

en

nel

na (ena)

nos (e­nos)

nes (e­nes)

no

pa

pal

---

---

---

--

por

pol

pola

polos

poles

polo

per

pel

pela

pelos

peles

pelo

con

col

cola

colos

coles

colo

so

sol

---

---

---

--

 

            "Del", "de la" y sus respectivos plurales, transpoditores a función adjetiva, pierden el elemento preposicional si van precedidos de vocal. Ej: La Cueva'l Duque, El Pozu la Car­ba, etc.

 

 

2.3. El género.

 

La terminación del adjetivo en concordancia con el nombre es quien nos manifiesta, en general, el género de los nombres.

 

Hay una serie de nombres que son "neutros" porque "exigen" la presencia de un adjetivo neutro terminado en -o. Tales nombres son los que indican materia, cantidad indeterminada o valor colectivo (xente, agua, llechi, etc.).

 

Otra serie de nombres exigen siempre un adjetivo terminado en -u. Son los masculinos.

 

Y por último, hay otros nombres que exigen concordar con un adjetivo terminado en -a. Son los femeninos.

 

Cuando un nombre admite una terminación masculina y otra femenina, suele reservarse el masculino para aludir a realida­des de menor tamaño. Por este mismo procedimiento pueden distinguirse otras distinciones semánticas. Por ejemplo, en el Altu Ayer con el masculino se alude a realidades de mayor tamaño.

 

También puede ocurrir que en ocasiones se hayan borrado las diferencias léxicas entre el masculino y el femenino. Incluso la terminación masculina admite a veces un contenido, no sólo disminutivo, sino hasta despectivo.

 

Algunas palabras tienen distinto género que en castellano, aunque su expresión fónica sea muy cercana. Ej: la cubil, la puente, etc.

 

En este grupo se incluyen los nombres de los árboles con terminaciones en -al o -ar (la figal, la cirolar, etc.). Y también muchos abstractos terminados en -or (la calor, la sa-bor, etc.), así como los que reproducen la voz de algunos animales (la berría, etc.).

 

Frente a la terminación -a del castellano, algunos nombres en asturiano presentan el femenino en -e (la penumbre; la si­dre, en algunos puntos de la zona oriental; etc.).

 

Por último, cabe destacar algunos nombres que en castellano no conocen variación de género (sólo variaría el artículo y el adjetivo) sí lo tienen en asturiano (ruín / ruina).

 

 

2.4. El número.

 

En el asturiano central, en general, los adjetivos (y también los nombres que presentan idénticas terminaciones) forman los plurales conforme al siguiente esquema:

 

.

MASCULINO

NEUTRO

FEMENINO

SINGULAR

u

o

a

PLURAL

os

os

es

 

Ej: pozu / pozos, carba / carbes, etc.

 

Cuando presentan otras terminaciones vocálicas suelen añadir el formante -s (azne - aznes).

 

Pero cuando el singular termina en -ín, se forma el plural añadiendo la sílaba -os (pocín - pocinos). Si la terminación es -l, -n, -r o en -á, -ada, se añade la sílaba -es (xartal - xarta­les).

 

Solamente el asturiano del centro forma el plural femenino en -es. Algunas zonas centrales (L.lena) y tanto el oriente como el occidente de Asturias, son territorios en los que los plurales femeninos se hacen en -as.

 

Creemos que puede ser interesante profundizar un poco más en este punto, atendiendo, sobre todo, a la frontera oriental de -es / -as.

 

Esta frontera de -ES/-AS no coincide con la de F/H.. El límite de -ES/-AS lo establece el río Aguadamia, que separa Ribe­sella de Llanes. En la margen izquierda, sólo la aldea de Cuerres (Ribesella) hace la terminación /-as/. A partir de ahí, este plural se emplea ya sin excepción en todos los lu-gares de Llanes. En el concejo de Cangues d'Onís se hace el plural en /-es/, salvo las zonas más orientales de San Martín, Mestas, Llanu y Con que lo hacen en /-as/, al igual que en todo el municipio de Onís. Los concejos de Amieva y Parres pertenecen a la zona de /-es/.

 

 

2.5. La preposición.

 

La preposición, además de como índice funcional negativo -indica que el término que la sigue no es el sujeto léxico de la oración-, funciona como transpositor del sustantivo a la función de adjetivo.

 

En este sentido, una de las preposiciones más frecuentes es "de", aunque aparece con menor frecuencia que en castellano ya que se pierde en muchos casos de transposición de nombres a adjetivos, cuando se indica pertenencia, lugar, etc. Ej: Torca Urriellu.

 

Ante vocal, la preposición "de" pierde su elemento vocáli­co. Ej: Xerra d'Aves.

 

Otras preposiciones importantes son:

 

* So (su, sul, sol): bajo, debajo de. Ej: Sol monte.

* Tras (tres): detrás de. Ej: Tras el Picu.

 

2.6. Los prefijos.

 

Se trata de partículas que se ponen delante del cuerpo central de la palabra para formar palabras derivadas. He aquí algunas:

 

* Tres-: detrás de, al otro lado de. Ej: Trescares.

* So-: debajo de, después de. Ej: Solapeña.

 

2.7. Los sufijos.

 

He aquí algunos de los sufijos más comunes:

 

* -acu: valor disminutivo-despectivo o despreciativo. Ej: pozacu.

* -al (-ar): para formar nombres colectivos o para aludir a conjuntos. Ej: llamargal.

* -áu,-ada (-áu, -á): indica conjunto, capacidad o época. Ej: argayá.

* -atu: despectivo o peyorativo. Ej: pedratu.

* -in, -ina: su valor fundamental es el de diminutivo y puede adquirir variados matices y valores, especialmente de emotividad. Ej: praiquín.

* -on, -ona: aumentativo. Ej: cuevona.

* -ucu: disminutivo, con cierto matiz despectivo en algunas ocasiones. Ej: reguerucu.

 

3. Toponimia.

 

La lengua asturiana ha sabido dar nombre a todas las formas que la acción kárstica ha modelado en las calizas. Pero si bien los terrenos calizos son importantes, muchos de los nombres genéricos que hemos recogido se refieren también a formas que no necesariamente se dan en zonas calcáreas, y otros, aunque nada tienen que ver con el karst, los hemos recogido porque creemos que forman parte del conjunto y no se pueden separar de él.

 

Se ha intentado, en la medida de lo posible, clarificar el posible origen etimológico del nombre en cuestión y recoger todas las posibles variantes -o, al menos, muchas de ellas- que el nombre pudiera tener.

 

 

3.1. Relación de nombres de lugar genéricos.

 

3.1.1. Elevaciones.

 

* Alba.- Montículo o lugar elevado de color blanco, de roca caliza. Posiblemente de origen prerromano, tal vez preindoeu­ropeo. Presente en el vasco ALBO, ALPI: cuesta, flanco. Otros autores ven su posible origen en el latín ALBAM - ALBUM: blan­co.

 

* Altu.- Elevación orográfica. Del latín ALTUM: alto.

 

* Asomu.- Lugar elevado desde el cual se divisa mucho te-rreno.

 

* Bihorca, bihorcu.- Collado entre dos elevaciones. Del la-tín FURCAM, horcada del labrador. Se trata de una aplica­ción metafórica.

 

* Boquerón, bocarón.- Collado estrecho.

 

* Boquexón.- Collado estrecho. También se aplica este nom-bre a la estrechura por la que escapa un río o arroyo (ver 3.1.2. Depresiones y cavidades).

 

* Boya.- Collada.

 

* Cabezu, cabeza, cabezo.- Elevación ligeramente redondeada, con las pendientes suaves y regulares, que destaca clara­mente de los terrenos circundantes. Frecuente en Cabrales, cabezu es por excelencia el topónimo de las diferentes cum­bres de Cuera. Esta familia de palabras proceden de la deriva­ción latina CAPITIUM, del latín CAPUT: cabeza. Se trata de una de-signación metafórica.

 

* Campa.- Planicie herbosa y sin arbolado, generalmente situada en las cumbres o lugar elevado. Pradera. Prado en terreno comunal. Del latín CAMPUM: campo, explanada de terreno.

 

* Campera.- Pradera en lo alto de un puerto de montaña. Franja de pasto aislada entre breñas. Tiene el mismo origen que campa.

 

* Campón.- Campa pequeña. Del latín CAMPUM.

 

* Cantarexu.- Loma pedregosa. Probablemente de origen céltico, CANTUM, transmitida a través del latín. Otros autores la consideran de origen prerromano derivada de la raíz KANTHO: ángulo, borde, esquina.

 

* Cantexu.- Picacho. Esta palabra pertenece a la familia de cantu y tiene su mismo origen.

 

* Cantiellu.- Peña cortada por un lado. Mismo origen que cantu.

 

* Cantiquín.- Pequeña elevación del terreno. Mismo origen que cantu.

 

* Cantu, canto.- Cima, ladera o arista común a dos vertientes o vaguadas que convergen pero pertenecen a distinto valle. Con esta expresión se suele designar a cumbres de media monta­ña, similares a la porra, pero de mayores dimensiones y de más fácil acceso. Los cantos suelen estar cortados por un lado. Cantu también puede referirse a "piedra" o a "borde". Es difícil diferenciar entre cantu-piedra y cantu-borde, debido a la frecuencia de la piedra o roca en el lomo de las montañas. Probablemente, cantu tenga un origen céltico, CANTUM, trans­mitida a través del latín. Hay autores que la consideran de origen prerromano, derivada de la raíz KANTHO: ángulo, borde, esquina.

 

* Caspiu.- Peñasco que sobresale en alguna montaña o lugar.

 

* Castru.- Montículo de pizarra que emerge en una ladera. También puede designar a una piedra redondeada y no muy gran­de. En los pueblos de la costa, se denomina castru al islote peñascoso cercano al litoral. Además, puede referirse a una elevación del terreno con vestigios -reales o míticos- de edificaciones o fortaleza.

 

* Cerru, cerra.- Elevación del terreno no muy importante. Del latín CIRRUM: cresta, moño, penacho, rizo.

 

* Collada, collá, colláu, colladina.- Paso que separa dos vertientes. También puede designar al accidente que rompe la inclinación uniforme de una pendiente. Colláu puede refe­rirse, generalmente, a un pequeño llano formado sobre una elevación del terreno. Collada se refiere o bien a un llano extenso sobre una cadena montañosa,o bien a un collado pequeño y muy elevado. Piel hace derivar a esta palabra del latín COLLUM, mientras que M. Pidal opina que se origina a partir de la confusión del latín COLLEM y COLLUM.

 

* Cordal.- Ramal de cordillera principal. También designa a una cordillera pequeña. Derivada de los galicismos "cordón", "cuerda". Hay quienes ven en estas palabras metáforas del CHORDA latino. Otros, como Ch. Rostaing, la consideran de origen prerromano, de la raíz K'RD/G'RD. /KORD-/, /GORD-/: elevación del terreno.

 

* Cordelera.- Cordillera, serie de montañas entrelazadas entre sí. Lo alto de los picos. Tiene el mismo origen que cordal.

 

* Corona, coroña.- Aplicación metafórica a la cumbre de una elevación o punto culminante de una sierra. Del latín CORONAM: corona.

 

* Coteru, cotera.- Loma o cerro más o menos cónico. Peña escarpada situada en una cima roma, de la cual destaca. Es posible que esta palabra pertenezca a la familia de oteru, oteiru -otero-, derivadas del latín ALTARIUM.

 

* Cotorra, cotorru.- Especie de cuetu, menos importante. Tiene el mismo origen que coteru.

 

* Cucuruta.- Cima, lo más alto de un monte, cerro o collado.

 

* Cucurutu.- Lo más alto de cualquier lugar elevado.

 

* Cuchella.- Altura escarpada y afilada.

 

* Cuesta, cueste.- Pendiente no rocosa y uniforme relativamente extensa, que puede o no tener una culminación destacada, ser ésta única o prolongarse horizontalmente durante kilómetros. Del latín COSTAM: costilla, lado. Se trata de una apli­cación metafórica.

 

* Cuestu.- Cerro, pequeña elevación del terreno. Tiene el mismo origen que cuesta.

 

* Cuetarón.- Peñasco de grandes proporciones. Se trata de una palabra de origen dudoso, diferente según los distintos autores. Para M. Pidal y Piel se trata de una palabra de origen céltico. Carnoy la considera protoindoeuropea.

 

* Cuetu, cueto.- Montículo pedregoso que destaca en el lugar en que está enclavado. Generalmente, el cuetu es de dimensiones más pequeñas que el cabezu y tiene un acceso más suave. Puede aplicarse también a ciertos picos que forman crestería y designar una piedra, pedrusco o peñasco. Cueta­rón es una palabra de la familia de cuetu y por eso ésta tiene el mismo origen que aquella.

 

* Cume, cumbre, gumbre.- Cumbre, cima de una montaña. En general, lo más alto de un accidente geográfico. Puede ser palabra masculina o femenina.

 

* Escar.- Rocas escarpadas, terreno muy fracturado, lapiaz. Posiblemente equivalga a ascar y ariscar.

 

* Espina.- Crestería rocosa.

 

* Falda, h.alda.- Ladera de una elevación.

 

* Forcáu.- Collado. Tiene el mismo origen que forcada.

 

* Forqueta.- Collado. Tiene el mismo origen que forcada.

 

* Forcada, horcada, horcá, horcáu.- Collado angosto que separa dos vertientes. Del latín FURCAM: horcada del labra­dor. Se trata de una aplicación metafórica.

 

* Gruta.- Pequeña sierra uniforme con caída hacia las dos vertientes. Equivale a xerru.

 

* Herra.- Monte desforestado y con escasa vegetación.

 

* Hoa.- Collado amplio entre dos elevaciones.

 

* Llampa, llampaza.- Ladera o cuesta muy inclinada, de fuerte pendiente. También designa la parte de mayor inclina­ción de un relieve.

 

* Llomba.- Loma, pequeña altura de suave pendiente y forma redondeada. Del latín LUMBUM: lomo. Se trata de una aplica­ción metafórica tomada del vocabulario anatómico.

 

* Mesa.- Llano en una zona elevada. Del latín MENSAM: mesa. Se trata de una aplicación metafórica.

 

* Monte.- Montaña. Generalmente se aplica a las zonas boscosas de montaña. También puede designar bosque o maleza. Del latín MONTEM: monte.

 

* Moña.- Cima de cumbre redondeada. Es una elevación simi­lar al cantu. Algunas pueden llevar el nombre de otra cumbre cercana.

 

* Mota, mouta, motorru.- Pequeña elevación del terreno, similar al cuetu. Se trata de una palabra de posible origen prerromano.

 

* Mueza, mozqueta, muezca, muezque.- Paso alto de montaña entre paredes verticales. Corte, hendidura. Mosquital se re-fiere a lugares muy fisurados. Del latín MORSICARE: mor­der, evolucionando a MORSICA y MOSSICA.

 

* Neverón.- Nombre dado a algunas cumbres en Cabrales, en cuyos flancos se acumula la nieve formando neveros colgados  con riesgo de desprendimientos.

 

* Oxa.- Monte cubierto de maleza.

 

* Panda, pandiella.- Loma o collado abombado, pendiente. También puede designar una comba. Del latín PANDUM: arquea­do, alabeado; bombado, cóncavo. Esta palabra se puede encon­trar en asturiano con los dos significados.

 

* Parra.- Alude, en general, a elevaciones del terreno: piedra, montaña, colina... Procede de la raíz preindoeuropea PALA-, PARRA-: montaña, roca de gran extensión.

 

* Pedratu.- Peña elevada que destaca en el contorno. Del latín PETRAM: piedra.

 

* Peña.- Montaña agreste, de constitución caliza, general­mente de grandes proporciones y que destaca de las demás. Suele denominarse así a toda la zona rocosa alta del territo­rio de un pueblo y a ciertas zonas de roquedo que no llegan a constituir una cima. También puede designar una roca o peñas­co. Probablemente, esta palabra se derive del latín PINNAM y del céltico PENNOS: cabeza, cumbre.

 

* Peñatu.- Peñasco, peña grande y elevada que destaca en el contorno. Algún autor considera probable que éste sea el verdadero nombre del lugar donde se encuentra el famoso ídolo de Llanes: Peña­tu y no Peña-Tú, como consta oficialmente. Tiene el mismo origen que peña.

 

* Peñedal.- Peñascal, sitio cubierto de peñascos. Tiene el mismo origen que peña.

 

* Peñedu.- Peñasco, peñatu. Tiene el mismo origen que peña.

 

* Peñeo.- Lugar peñascoso, Tiene el mismo origen que pe­ña.

 

* Peñéu.- Peñón o peñasco aislado. Tiene el mismo origen que peña.

 

* Pica.- Elevación agreste y característica, aguja. Esta palabra tiene el mismo origen que picu.

 

* Pical.- Cima, pico. Tiene el mismo origen que picu.

 

* Picachu, picarachu.- Pico no muy importante. Tiene el mismo origen que picu.

 

* Picañu.- Picacho, punta aguda, a modo de pico, de algunos montes y riscos. Tiene el mismo origen que picu.

 

* Picorota.- Cima, lo más alto de un monte, cerro o colla­do. Tiene el mismo origen que picu.

 

* Picorote.- Designa el punto más elevado de un monte. Tiene el mismo origen que picu.

 

* Picu.- Elevación, cumbre principal de una cordillera. También puede designar el punto culminante de una elevación más o menos puntiaguda. En cualquier caso, picu suele desig­nar una cumbre importante o característica. Esta palabra y todas aquellas de su familia, se derivan del latín PICUM: pico.

 

* Picuretu, piguretu.- Punta aguda, a modo de pico, de algunos montes y riscos. Picacho. En general, cualquier lugar elevado y agudo. Tiene el mismo origen que picu.

 

* Porra, porru.- Con esta denominación, se designa a cier­tas torres de pequeño tamaño situadas en zonas medias o bajas.

 

* Prida.- Cuesta, pendiente. Esta palabra se deriva de un participio del latín PRODIRE.

 

* Puertu.- Puerto, paso entre montañas.

 

* Puexu, pueyu.- Lugar alto y visible, de difícil acceso. Del latín PODIUM.

 

* Rasa.- Con este nombre suele designarse al lugar unifor­me, alto y despejado. Esta palabra puede proceder de un parti­cipio latino de RADERE, que daría lugar a los verbos asturia­nos rayer y rañar: raer, posiblemente debido a la natura­leza desolada y pobre en vegetación de muchas de estas ra­sas.

 

* Ren, renal, rende, renillera, rin.- Arista de un monte. Puede ser palabra masculina o femenina.

 

* Resguilu.- Peña escarpada.

 

* Riscu, risque.- Risco.

 

* Ribón.- Pequeño monte aislado. Con esta palabra también se puede designar un montículo natural o artificial.

 

* Rimada.- Ladera o pendiente lateral de un monte o de una montaña.

 

* Rispiu.- Terreno escabroso, referido a los macizos de montaña.

 

* Suara.- Parte más elevada de una finca en pendiente.

 

* Suera.- Parte alta de una finca en pendiente y de la cual se ha desprendido la tierra vegetal.

 

* Tabla.- Pendiente con inclinación uniforme. También puede designar el contrafuerte de una pared vertical. Del latín TABULAM: tabla.

 

* Talaya.- Altura desde la cual se divisa mucha tierra o mar.

 

* Tiru.- Topónimo frecuente en los Picos d'Europa. Designa una horcada en una línea de cumbres, donde se apostan los cazadores para tirar -disparar- sobre el rebeco. Algunos tiros recuerdan el nombre de conocidos cazadores o persona­jes céle­bres o ilustres que visitaron los Picos d'Europa para cazar: Los Tiros del Rei. Muchos de estos tiros, a lo largo del pasado siglo, acabaron dando su nombre a cimas innominadas que existían en sus proximidades.

 

* Tesu, teso, tiese, tiesu.- De esta manera se suele deno­minar una especie de cerro de poca altura. Parece que esta palabra procede de un participio del latín TENDERE, TENSUS­.

 

* Tómbana, tómbanu.- Hendedura entre montes, collado. Esta palabra tiene el mismo origen que tombu.

 

* Tombu.- Loma pequeña. Del latín TUMIDUM: hinchado y a través de algunas formas vulgares influídas por TUMBA: sepul­cro, palabra de origen griego.

 

* Toral.- Cuesta.

 

* Torre, torrezuela.- Con esta palabra, generalmente se designan cumbres de forma más o menos cilíndrica. Se trata de un topónimo muy común en los Picos d'Europa.

 

* Visu.- Collado desde el cual se domina una gran extensión de terreno.

 

* Vó.- Collada desde la que se da vista a dos territorios.

 

* Xerra.- Pequeño cordal o contrafuerte rocoso. Equivale a sierra. Tiene el mismo origen que xerru.

 

* Xerru, sierru.- Crestón pétreo, generalmente calizo, y de dimensiones más reducidas que la xerra. Equivale a gruta. Tan-to esta palabra como xerru o sierru y las demás varian­tes que componen la familia -serrapu, serrapa, serrapal, serra­dal, etc.- tienen una procedencia ibérica o ligur para algunos autores. Aunque también hay quien la cree una aplica­ción metafórica del latín SERRAM: instrumento de carpintero, y ello por el perfil recortado que ofrece una cadena de monta­ñas.

 

 

3.1.2. Depresiones y cavidades.

 

* Ábanu, ébanu.- Alud, desprendimiento o desplazamiento de una masa de nieve sobre el terreno. Argayu de ñeve. Se trata de una palabra de posible origen prerromano.

 

* Abellugaderu.- Abrigo.

 

* Abeyu.- Madriguera, cobijo.

 

* Abisu, abilsu.- Abismo, sima profunda. A veces, un abi­su puede coincidir con una gran elevación que sirva de atala­ya o punto de observación. En ese sentido, también se aplica la pa-labra visu -ver 3.1.1. Elevaciones-, altamira (del latín ALTUM y MIRARE). Abilsu es una palabra que procede del latín ABIS­SUS: abismo. El grupo -ss- evoluciona a -ls-.

 

* Abrigadal.- Abrigo.

 

* Ádene.- Alud, argayu de ñeve. Es una palabra de posible origen prerromano.

 

* Ádiga.- Alud, argayu de ñeve. Es una palabra de podible origen prerromano.

 

* Angostiura.- Angostura, estrechez. Del latín ANGUSTIUM: angosto.

 

* Arba.- Desprendimiento o desplazamiento de una masa de tierra. Argayu de tierra.

 

* Argayada.- Argayu de grandes proporciones. Argayu de tierra. Esta palabra es de la misma familia que argayu y tiene el mismo origen que ésta.

 

* Argayaderu.- Lugar donde suelen producirse argayos. Tiene el mismo origen que argayu.

 

* Argayu, argaxu, argáu.- Desprendimiento o desplazamiento de rocas o tierra. Hay quien opina que esta palabra tiene un posible origen prerromano. Pero otros autores piensan que se trata de una palabra compuesta, derivada del latín: ar-< AGRUM y -gayu< GAELUM, participio fuerte de GAELARE (pre­sente en el castellano "desgajar").

 

* Arroxu.- Generalmente, arroxu designa una avenida to­rrencial de las aguas -ver 3.1.3. Agua-. Pero, en algunas zonas de Asturias, esta palabra se emplea con un sentido cercano a argayu. Procede de la expresión prerromana ARRUGIA, docu­mentada por Plinio, empleada por los mineros de las minas de oro asturianas.

 

* Azne.- Alud, argayu de ñeve. Es una palabra de posible origen prerromano.

 

* Boquexón.- Estrechura, angostura por la que escapa un río o arroyo.

 

* Badúa.- Depresión kárstica cerrada en forma de embudo. Esta palabra se utiliza en Tresvisu y viene a ser el equiva­lente de H.ou.

 

* Beyu.- Zanja, aunque también puede significar arroyo -ver 3.1.3. Agua-. Parece que el posible origen de esta palabra es BEDUS, palabra céltica latinizada: corriente de agua.

 

* Boluga.- Garganta, desfiladero.

 

* Brigadal.- Abrigaño, lugar resguardado de los vientos y la intemperie.

 

* Bufón, buhón, güfón.- Cavidad natural cercana a la costa que comunica con el mar y que  expulsa una fuerte corriente de aire y, en ocasiones, agua del mar.

 

* Burdiu.- Despeñadero.

 

* Cairón.- Abismo, profundidad grande, importante y peli­grosa.

 

* Calderu.- Depresión del terreno, lugar resguardado y caliente. Del latín CALIDARIUM, que evoluciona a caldeiru y calderu.

 

* Caleyu.- Zanja artificial, abierta en el terreno para que, en el curso de las monterías, caiga en ella la pieza a cazar.

 

* Canal.- Barranco, quiebra profunda y pendiente. Puede ser palabra masculina o femenina. Del latín CANALEM.

 

* Canalizu.- Acanaladura en una pared vertical. También puede designar una canal muy angosta. Del latín CANALEM.

 

* Canga.- Valle cerrado entre dos alturas. Del latín CAN­NAM, que evoluciona a CANNICA: garganta, valle, vega, con significado metafórico.

 

* Cañaveru.- Tragadero, sumidero.

 

* Cárcoba, cárcaba, cárcua, cárcuba.- Zanja artificial para separar hereda­des, trinchera, foso. Del latín CACCABUM: olla, cazuela.

 

* Cimbria.- Precipicio.

 

* Cloyu.- Covacha, agujero.

 

* Comba.- Valle. Palabra de origen céltico, CUMBA: valle.

 

* Congostu.- Desfiladero entre peñas. Del latín COANGUSTUM, que evoluciona a CONGUSTUM.

 

* Corredoria, corriente, correntía.- Argayu, desprendi­miento de tierra.

 

* Cortonada.- Cortadura grande en el terreno.

 

* Cova.- Cueva. Del hispánico COVAM.

 

* Cován.- Hueco, hoyo, agujero más amplio que el furacu. Del hispánico COVAM.

 

* Cobaju, cobachu.- Cueva de pequeñas dimensiones. Esta palabra tiene el mismo origen que cueva.

 

* Covón, cogón.- Oquedad de grandes dimensiones y poco profunda. Tiene el mismo origen que cueva.

 

* Cuenca, cuencu.- Especie de valle.

 

* Cuendia.- Escotadura o corte que da paso por una roca.

 

* Cuenya, cuenye, cueñe.- Grieta o concavidad poco profunda en lugares peñascosos.

 

* Cuéranu.- Lugar resguardado.

 

* Cueva.- Cueva, cavidad natural de cierta importancia. Del hispánico COVAM y éste, a su vez, del latín CAVUM, CAVAM.

 

* Cuevu.- Cavidad natural más pequeña que la cueva. Tiene el mismo origen que cueva.

 

* Cutrina.- Pozo de aguas negras o residuales.

 

* Desventíu, disventíu.- Desfiladero, precipicio.

 

* Empolla.- Argayu de tierra.

 

* Engüertal.- Precipicio, garma.

 

* Enramadoriu, enramaderu.- Precipicio, garma.

 

* Entriegu.- Lugar en el que se entra.

 

* Escobiu, escóbitu.- Desfiladero, canal, paso angosto entre monta­ñas.

 

* Esgayu.- Hendidura, abertura prolongada o grieta. Del latín GELLUM, participio fuerte de GALLEARE.

 

* Esgoladeru.- Despeñadero, precipicio.

 

* Falisga.- Alud, masa de nieve que resbala sobre otra masa de nieve más dura.

 

* Fana, faina.- Argayu de grandes proporciones. Esta pala­bra procede de una raíz céltica presente en el irlandés FÁN: oblicuo, en declive, pendiente.

 

* Fanu, fanizu, farpazu.- Argayu de tierra de pequeñas pro-porciones.

 

* Fanguada.- Vaguada, línea que marca el fondo de un valle y es camino que siguen las aguas de las corrientes naturales.

 

* Farfagón.- Hondonada poblada de maleza.

 

* Fendedura.- Hendidura, abertura prolongada o grieta.

 

* Fondigada.- Hondonada, terreno hondo.

 

* Fondigañu.- Hondonada, no muy grande.

 

* Fondigón, fondigonada.- Hondonada de grandes proporcio­nes.

 

* Fondón.- Lugar profundo, rodeado de terrenos más altos.

 

* Fondura.- Hondura, profundidad.

 

* Fongada.- Hondonada pequeña y fangosa.

 

* Foya, fuexa.- Hoya, cavidad u hondura grande formada en la tierra. Tiene el mismo origen que foyu.

 

* Foyu, foxu, fuexu.- Depresión cerrada del terreno en forma de embudo. Con estos nombres se designa a estas forma­ciones kársticas en el centro de Asturias. Equivale al h.ou y h.oyu de la zona orintal.

 

* Foz.- Angostura de un valle profundo o de un río que corre entre montañas, cañón. La foz es más larga que el bo­quexón. Del latín FALCEM, instrumento para segar y del latín FAUCEM: angostura de un valle profundo.

 

* Frecha.- Corte, tajadura. Del latín FRACTA.

 

* Furaca.- Hoya. Tiene el mismo origen que furacu.

 

* Furacu.- Agujero. Del latín FORARE: ir hacia afuera, agujerear.

 

* Furame.- Conjunto de agujeros. Tiene el mismo origen que furacu.

 

* Furaquera.- Conjunto de agujeros, se aplica al lugar muy agujereado. Tiene el mismo origen que furacu.

 

* Furaxaca.- Agujero de pequeñas dimensiones. Tiene el mismo origen que furacu.

 

* Galardeyu.- Despeñadero.

 

* Garganta, gargantada, gargantá.- Paso angosto, estrecha­miento del terreno. Palabra de posible origen onomatopéyico, del latín vulgar GURGURIUM, que da en asturiano gurgüelu (cuello) y afines.

 

* Garma.- Derrumbadero, despeñadero, precipicio, vertiente muy áspera y con declive muy pronunciado.

 

* Glayeru.- Sima, pozo. Este término se utiliza en el concejo de Ayer. Su origen puede ser debido a que en muchos pozos hay grandes colonias de chovas (piquigualdas, Pyrrocho­rax graculus o piquirrojas, Pyrrochorax pyrrochorax) a las que se suele designar también con el nombre, entre otros, de glayos; tal vez por confusión con el arrendajo común (Garru­lus glaudarius), ave a la que corresponde, en principio, el térmi­no de glayu.

 

* Gollón.- Valle de pequeñas dimensiones. Del latín COLLUM­; la c- queda sonorizada.

 

* Grayeru, grayero.- Sima, pozo. Además de glayu, el arren­dajo común (Garrulus glaudarius), recibe en asturiano los nombres de grayu, grayo, gareyu, greyu, etc. El posi­ble origen de grayeru puede ser debido a las colonias de córvi­dos -prin­cipalmente chovas- que albergan muchos pozos.

 

* Gulipu.- Terreno estrecho y de difícil salida, recoveco. Del latín GULLAM.

 

* H.oyu.- Depresión cerrada del terreno en forma de embudo, originada por disolución y posterior excavación glaciar. A estas formaciones kársticas tan características se las denomi­na con diversas variantes en toda la zona oriental de Astu­rias. Los h.oyos equivalen a los foyos, de la zona central de Asturias. A continuación detallamos las variantes a las que hemos aludido, según la distribución de Ramón Sordo Sotres:

 

En el centro de Llanes (El Mazucu incluído), se dice h.ogos. En el este, incluyendo Villa, h.oos. En Sucueva, h.o y h.ou. H.obos, h.ogos, h.oos (Camarmeña). H.ugos (Sotres). H.ua­cos (Tielve). H.oos, h.ogos, h.obos y h.oyos (Bulnes y  resto de Cabrales). H.ogos (La Robellada). H.oos, h.ogos y h.obos (resto del concejo de Onís). H.oos (Cangues d'Onís). H.oyos (Tresvisu, Amieva, Caín, Valdión, Liébana, Peñamellera, La Borbolla y Pombayón).

 

Esta palabra, así como foyu y similares procede del latín FOSSAM: fosa, hoyo.

 

* H.ondonada, h.ondoná.- Hondonada, depresión del terreno más grande que el h.oyu.

 

* H.orna.- Cueva de pequeñas dimensiones, covacha.

 

* H.uracu.- Agujero, furacu. Del latín FORARE: ir hacia afuera , agujerear.

 

* Llende.- Cuesta angosta, herbosa y empinada. Valleya, canal.

 

* Llerciu.- Hoyo pequeño entre las peñas.

 

* Maeda.- Precipicio, despeñadero.

 

* Mosquil.- Abrigo o cueva de fácil acceso en la que el ganado se refugia a moscar (sestear).

 

* Nénigu.- Alud, argayu de ñeve. Es palabra de posible origen prerromano.

 

* Neveríu, ñeveríu.- Alud de nieve que cae estrepitosamen­te.

 

* Párbora, pálbora.- Cuesta angosta, valleya.

 

* Paré.- Extraplomo de 4 ó 5 metros de altura que puede servir como refugio del ganado. También se dice padroñu. Es palabra masculina.

 

* Pasadizu.- Paso estrecho.

 

* Playa.- Cuesta angosta, especie de valleya.

 

* Poveríu, puveríu.- Alud, argayu de ñeve que cae sin hacer ruido.

 

* Pocera.- Lugar empozado, profundo.

 

* Poyu.- Lugar en lo hondo de un precipicio de salida di-fícil, en el que a veces se extravía el ganado.

 

* Pozu, puzu.- Pozo, depresión del terreno no muy profunda y con agua, generalmente. También se denominan pozos a las simas y grietas profundas en casi toda Asturias, excepto el oriente -salvo los concejos de Cangues d'Onís, Onís y Amieva-, donde se denominan torcas. Pozu procede del latín PUTEUM.

 

* Recuenca.- Terreno rodeado de paredes rocosas.

 

* Reh.alla, reh.allón.- Grieta.

 

* Regallu.- Grieta, hendidura, resquebrajadura.

 

* Regaña.- Grieta, hendidura longitudinal.

 

* Requexada.- Terreno abrigado en el fondo de un valle. Tiene el mismo origen que requexu.

 

* Requexu.- Terreno angosto y encajonado en el fondo de un valle. También puede designar un lugar oculto, escondido. Según M. Pidal, esta palabra deriva del latín QUASSIARE. Piel y Meyer-Lübke la ponen en relación con el latín CAPSEUM: maxi­lar, en sentido metafórico.

 

* Resquebra, resquiebra.- Resquebrajadura, hendidura, grieta.

 

* Rinconada, rinconera.- Concavidad.

 

 

* Risqueru.- Lugar muy fracturado de difícil tránsito, lapiaz. Es posible que equivalga a escar, ariscar o ascar -ver 3.1.1. Elevaciones-.

 

* Saltu.- Cortadura, corte en el terreno.

 

* Sil.- Sima, pozo. Este término se utiliza en el norte de León.

 

* Sotanviu.- Precipicio, despeñadero o derrumbadero peli­groso.

 

* Sotebranu, soterrániu, soterranu.- Subterráneo, cualquier lugar bajo tierra.

 

* Sopláu.- Cavidad natural que expulsa aire. En minería, se llama sopláu a la cavidad natural a la que se accede por una o varias galerías de mina y que puede tener o no entrada natural desde el exterior.

 

* Sumidoriu.- Sumidero, conducto o canal por donde se sumen las aguas.

 

* Tenebreru.- Lugar tenebroso, oscuro.

 

* Tollu.- Hoyo u hondonada en el terreno, generalmente de piso desigual y frecuentemente con barro en su interior. Según Montenegro Duque, procede de la raíz céltica TOL.

 

* Torca.- Depresión kárstica abrupta, sima. Se denominan torcas a los pozos en la zona oriental de Asturias, a excep­ción de los concejos de Cangues d'Onís, Onís, y Amieva.

 

* Torcu.- Pequeña cavidad,hueco o agujero entre las rocas o en la tierra.

 

* Toyu.- Pequeño abrigo, menos profundo que una cueva y más que un paré.

 

* Trapa.- Trampa, depresión utilizada para cazar.

 

* Trabe.- Alud, argayu de ñeve. Con este término también se designa a los lugares en que son frecuentes los aludes, gene­ralmente canales muy empinadas.

 

* Traponada.- Argayu de tierra.

 

* Uxu, buxu.- Con este nombre se designa la entrada de un valle o una cueva. Del latín OSTIUM: puerta.

 

* Vaguada, vaguá.- Vaguada, línea que marca el fondo de un valle.

 

* Valle.- Valle terreno rodeado de elevaciones. Del latín VALLEM.

 

* Valleya, valleha.- Cuesta angosta, herbosa y empinada. Canal, llende. Del latín VALLEM.

 

* Vallín, vallina.- Valle de pequeñas dimensiones. Del latín VALLEM.

 

* Vaciau.- Excavación.

 

* Xostra.- Alud, argayu de ñeve o también argayu de tie­rra.

 

* Zanxa.- Zanja, excavación larga y estrecha.

 

* Zarrapastrada.- Alud de nieve que cae contra algo.

 

 

 

3.1.3. Agua.

 

* Agüeru.- Acequia para el riego. Del latín AQUAM: agua.

 

* Arriegu.- Reguero, pequeña corriente de agua. Esta pala­bra tiene el mismo origen que riegu.

 

* Arroxu.- Inundación, avenida torrencial de las aguas. En algunas zonas de Asturias, esta palabra se emplea con un sentido cercano a argayu -ver 3.1.2. Depresiones y cavidades-. Esta palabra procede de la expresión prerromana ARRUGIA, do-cumentada por Plinio, empleada por los mineros de las minas de oro asturianas.

 

* Banzau.- Pequeño embalse de un río. Esta palabra procede de la raíz céltica WANKJOS: barra, viga. Su aplicación se debe al muro de contención que exige la corriente de agua para embalsar.

 

* Barganaz.- Corriente de agua.

 

* Barrera, barriza.- Lugar de donde se saca el barro para trabajarlo.

 

* Barricera, barrancal, barraquera.- Sitio o lugar donde hay barro.

 

* Barru.- Barro, lodo.

 

* Barru Santu.- Arcilla.

 

* Basa.- Barro, lodo del fondo de las aguas fluviales o ma-rinas.

 

* Baticuelina.- Barro acuoso, líquido.

 

* Beyu.- Arroyo o corriente de agua, aunque también puede significar "zanja" -ver 3.1.2. Depresiones y cavidades-. Parece que esta palabra procede de BEDUS, palabra céltica lati­nizada que significa "corriente de agua".

 

* Calce.- Cauce, lecho de un río , arroyo o cualquier otra corriente de agua.

 

* Canaliega.- Canal de riego. Del latín CANALEM.

 

* Cemba.- Acumulación de nieve perpetua o hielo. También se aplica a la nieve última en desaparecer.

 

* Ceya.- Franja de nieve que el viento acumula en un alto.

 

* Champán.- Charco producido por el manar de una fuente, fontán. Es una palabra de origen desconocido, posiblemente de influencia foránea, aunque hay quien piensa (Corominas) que puede ser de origen prerromano.

 

* Charcu.- Charco, pequeño depósito de agua.

 

* Elu.- Hielo, agua sólida.

 

* Empielgu.- Remanso, lugar donde se detiene una corriente de agua.

 

* Enriyada.- Riada, avenida, inundación, crecida de las aguas de un río.

 

* Folla.- Barro, lodo.

 

* Folleru.- Lugar donde hay barro.

 

* Fontán.- Charco producido por el manar de una fuente. Esta palabra procede del latín FONTEM: fuente.

 

* Fontana.- Fuente de alta montaña. Del latín FONTEM.

 

* Fontanal.- Lugar donde abundan los charcos. Esta palabra tiene el mismo origen que fonte.

 

* Fontasca.- Poza u hoya hecha al pie de un ribazo para recoger el agua de la lluvia que baja filtrándose a través de ella. Del latín FONTEM.

 

* Fontayu.- Fuente o manantial de caudal exiguo. Esta palabra procede del latín FONTEM.

 

* Fonte.- Fuente, manantial de agua. Del latín FONTEM: fuente.

 

* Fontica.- Fuente pequeña y de poco caudal. Esta palabra tiene el mismo origen que fonte.

 

* H.uente, h.uenti.- Fuente, manantial de agua. Del latín FONTEM: fuente.

 

* H.uentascu.- Fuente de poco caudal. Del latín FONTEM.

 

* Llabayu.- Piscina de agua pluvial que raramente se seca.

 

* Llagu, llau.- Lago, charca. Masa de agua depositada en una hondonada del terreno. En general llagu designa toda agua remansada, incluso ciénaga. Procede del latín LACUM: lago.

 

* Llaguna.-Charca. Esta palabra procede del latín LACUNAM­: laguna.

 

* Llama, llamizu, llamacia, llamaza, llamiza.- Lodo, barro. Estas palabras tienen el mismo origen que llamarga.

 

* Llamarga, llamuerga, llamisqueru, llamazal, llamazón, llamaza, llamiceru, llamizal, llamorgueru, llamacial, llamar­cal, llamazuga.- Lodazal, lugar húmedo o pantanoso. Es posible que toda esta familia de palabras tenga un origen en la base prerromana LAMAM. Unos autores, como M. Pidal, creen que ésta es una palabra ambro-ligur; otros, como Hubschmid, pien­san que es céltica.

 

* Llastrón.- Placa de hielo, charco helado.

 

* Llaz.- Placa de hielo, charco helado.

 

* Llena.- Inundación, crecida de las aguas.

 

* Llodo.- Lodo, barro.

 

* Llueza.- Barro.

 

* Llucera.- Sitio o lugar donde hay barro.

 

* Llucia.- Placa de hielo, charco helado.

 

* Manguera.- Acequia del molino.

 

* Maratana.- Barro acuoso, líquido.

 

* Nata, ñata.- Barro acuoso, líquido.

 

* Neveru, nevera, ñeveru, ñevera.- Lugar donde hay nieve de forma más o menos permanente.

 

* Ñora.- Presa donde se remensa el agua del molino.

 

* Olla.- Pozo de agua en el que se forma un remolino muy peligroso por su poder de succión. En general, cualquier poza en un cenagal, playa, río, etc. También puede designar una hondonada en el terreno con barro en su interior. Del latín OLLAM: vasija de barro. Se trata de una aplicación metafóri­ca.

 

* Peyu, pehu.- Fuente de pequeño caudal.

 

* Pielgu, piélagu.- Pozo en un río, marmita, gorja. Esta palabra procede del latín PÉLAGUM.

 

* Pérdiga, pierde.- Pérdida, lugar donde se sumen las aguas de una corriente.

 

* Pimpana.- Fuente que mana gota a gota.

 

* Pimplón.- Cascada, salto de agua.

 

* Pinganeta.- Caño o conducto por donde sale el chorro de agua de una fuente.

 

* Pinganexu, pinganiellu.- Caño de una fuente que mana muy poca agua, generalmente gota a gota. También son utilizados estos términos para referirse a las estalactitas y a los ca-rámbanos de hielo. Del latín PENDERE: pender, que evolu­ciona a PENDICARE.

 

* Pipera.- Caño o canal, conducto artificial de agua. Del latín PIPARE: piar y picar de las aves.

 

* Pocera.- Pozo que tiene poca agua. Esta palabta tiene el mismo origen que pozu.

 

* Pocha, pochacu.- Pequeño pocito que retiene el agua.

 

* Poza.- Pozo, depresión del terreno con agua o fango en su interior. Tiene el mismo origen que pozu.

 

* Pozu, puzu.- Depósito natural o artificial de agua. Re-manso de las aguas de un río sobre una depresión más o menos profunda de su cauce. Lago, charca. Del latín PUTEUM.

 

* Presa.- Conducto artificial de agua. Esta palabra procede del latín PRENDERE.

 

* Prial.- Manantial que no se seca nunca.

 

* Puveríu.- Remolino, movimiento giratorio y rápido del agua, remolín.

 

* Rabión.- Rápido de un río. Esta palabra procede de una contracción de la expresión latina AQUAS RAPIDAS.

 

* Regatu.- Arroyo, pequeña corriente de agua. Esta palabra proviene del diminutivo latino RECULA, del latín RECU-A.

 

* Regonada.- Torrentera, el cauce de un torrente.

 

* Regueru, rigueru.- Arroyo, pequeña corriente de agua. También se aplica para designar a una torrentera o cauce de un torrente. Esta palabra procede del latín RECULA.

 

* Remexón.- Cascada, salto de agua.

 

* Remolín.- Remolino, movimiento giratorio y rápido del agua, puveríu.

 

* Repla.- Barro acuoso, líquido.

 

* Riega.- Arroyo. También se denomina riega a la torren­tera, cauce de un torrente, así como al propio torrente o a una avenida tumultuosa de agua. Esta palabra procede del diminutivo latino RECULA, de RECU-A.

 

* Ríu, río.- Río, corriente continua de agua de cierta importancia, aunque no siempre sea caudalosa. Del latín RIVUM.

 

* Trelda.- Barro acuoso, líquido.

 

* Trema.- Lugar pantanoso.

 

* Trolla.- Barro acuoso, líquido.

 

* Tullaferu.- Sitio o lugar donde hay barro.

 

* Vao, vau.- Vado, lugar por donde es posible cruzar una corriente de agua, -ver 3.1.4. Caminos-.

 

* Xagoza.- Charca, laguna de pequeño tamaño.

 

* Xeláu.- Lugar helado. Puede funcionar como adjetivo y como sustantivo.

 

* Xeleru.- Lugar donde hay hielo, helero.

 

* Xelu.- Hielo, agua congelada.

 

 

3.1.4. Caminos.

 

* Atayu.- Atajo.

 

* Barga.- Tramo de camino con fuerte pendiente, la parte más empinada de una pendiente.

 

* Burdia.- Senda que atraviesa un sitio peligroso.

 

* Cai, calle.- Calle, lugar por donde se transita dentro de un núcleo de población. Del latín CALLEM.

 

* Caleya, calea, caleha, caneya.- Camino de carro. Esta pa-labra procede del latín CALLEM.

 

* Caleyón, caneyón.- Camino de carro angosto y profundo. Del latín CALLEM.

 

* Caleyona.- Caleya de grandes dimensiones. Del latín CALLEM.

 

* Calzá, calzada.- Camino empedrado.

 

* Camín.- Camino, tierra hollada por donde se transita ha-bitualmente. Vía construída para el mismo fin. Esta es una pa-labra de ascendencia céltica.

 

* Camín Real.- Camino inportante.

 

* Canga.- Sendero entre peñas, paso difícil.

 

* Carrada, carrá.- Camino para transitar por una pradería.

 

* Carril.- Camino de carro.

 

* Conxa.- Camino excavado en la roca, tramo de camino sobre roca convexa y resbaladiza. Es posible que esta palabra se derive del latín CONCHULAM: concha.

 

* Corrida.- Camino o senda de ganado. Del latín CURRUM: carro y CURRERE: correr.

 

* Cuenlle, cueñe, cuenya, cuandia.- Paso difícil en un ca-mino de montaña. También designa un camino empedrado y difícil o un escollo. Esta palabra procede del latín CONCHULAM: con­cha. Esta propuesta parece aceptable para algunos autores (García Arias), debido a la confusión a que  pueden prestarse algunos grupos palatales (nll-ny, ny-n'll). Otros autores su-gieren que el posible origen de esta palabra podría estar en el latín CONDERE: guardar, esconder, que evolucio­naría a CONDITA.

 

* Entrepechu.- Cuesta bastante pendiente y no muy larga.

 

* Estrada.- Camino preparado para conseguir abono.

 

* Gatileru.- Atajo escabroso.

 

* Guarida.- Camino de servicio común para todos los predios de una ería.

 

* Güelga.- Camino abierto entre la nieve.

 

* Muriáu.- Camino preparado para conseguir abono.

 

* Pasada.- Camino.

 

* Pasadera.- Hilera de piedras colocadas en el lecho de un arroyo o río para poder cruzarlo de un lado a otro.

 

* Pasera.- Camino de entrada con escalerilla a un cercado de piedra, arbustos, etc.

 

* Pedrera.- Especie de acera que tienen algunos caminos públicos.

 

* Pedreru.- Camino con muchas piedras.

 

* Pericuetu.- Vericueto, lugar alto y escabroso por donde no se puede ir sin gran dificultad.

 

* Peonil.- Camino por el que no suele transitar el ganado.

 

* Polea.- Camino muy pronunciado en el monte que se abre para sacar madera y por el que se salvan grandes desniveles. Esta palabra es de ascendencia griega a través del latín POLIDIA.

 

* Pontiga, pontigu, puentiguín.- Puente de pequeñas dimen­siones. Tiene el mismo origen que ponte.

 

* Ponte, puente.- Pasadizo de piedra, cemento o madera construído sobre arroyos o ríos. Del latín PONTEM: puente.

 

* Ramalín.- Derivación secundaria de un sendero.

 

* Recobecu.- Rodeo de un camino, zigzag.

 

* Revuelta, regüelta.- Curva.

 

* Sedo, seu.- En los Picos d'Europa, camino estrecho de montaña, sendero. Del latín EXITUM: salida. Esta etimología da también en asturiano el verbo sedar (rajar) y su participio sedao (rajado): los sedos de los Picos d'Europa son como gigantescas rajas o grietas en sus peñas.

 

* Sienda, sinderu.- Senda, camino estrecho, abierto por el tránsito de peatones.

 

* Tramu.- Tramo, cualquiera de las partes en que está dividido un camino.

 

* Traviesa, traviesu, travesada, través, travesía, travesá, traveséu, travesura.- Tramo de camino horizontal que atraviesa una ladera de fuerte inclinación. Esta familia de palabras proceden del latín TRAVESSUM.

 

* Tornu.- Curva.

 

* Techoriu.- Sendero perpendicular a la ladera de un monte, abierto para echar a rodar leña o madera.

 

* Vao, vau.- Vado, lugar por donde es posible atravesar un río o arroyo. Esta palabra procede del latín VADUM.

 

* Viadutu.- Viaducto, puente para el paso de un camino so-bre una hondonada del terreno o sobre otro camino.

 

* Viesca.- Camino.

 

* Vuelta.- Curva.

 

 

3.1.5. Otros accidentes.

 

* Acebal.- Lugar poblado de acebos.

 

* Adra.- Lugar de pasto común.

 

* Alzada.- Lugar alto de pastos para el verano. Majada.

 

* Arboláu.- Bosque.

 

* Arenal, arenera, arenizu.- Pedrero de rocas no muy gran­des.

 

* Arizal.- Erial, tierra árida.

 

* Bardial, bardal.- Zarzal.

 

* Boriza.- Terreno entre breñas, fragoso y áspero.

 

* Borxal.- Solana.

 

* Braña.- Pastos altos de montaña para el verano. Majada. Esta palabra procede del latín VERANEA: pastos de verano.

 

* Bringa.- Franja de terreno dedicada a pasto o a labran­tío.

 

* Bustiu.- Lugar de pastos en el monte.

 

* Cabada, cabau.- Trozo de terreno yermo.

 

* Cadornial.- Lugar cubierto de peñas de poca altura.

 

* Cadu.- Piedra, peña.

 

* Calear, caliar, calizu.- Terreno en el que abunda la roca caliza. Procede de la raíz prerromana KAL-, KAR-: piedra o ro-ca; y del latín CALEM, de CALX-CALCIS: cal.

 

* Calentexa.- Lugar abrigado y caliente.

 

* Camburau.- Lugar tostado y seco por el sol.

 

* Campizal.- Terreno con hierba para ser segada.

 

* Campuxal.- Pequeña pradera entre el arbolado.

 

* Cantil.- Acantilado, trozo de costa que cae verticalmente sobre el mar.

 

* Carba.- Matorral, monte poblado de árgoma, brezo, hele­cho, etc.

 

* Carbayeda, carbayera, carbayeu.- Robledal.

 

* Carraspial, cascayar.- Paraje donde abundan las piedras sueltas y menudas.

 

* Carrasqueu.- Terreno lleno de maleza, abrupto y poco apto para ser cultivado.

 

* Cascarón.- Piedra de gran tamaño.

 

* Cascayu, cazcachu.- Piedra pizarrosa fácilmente trocea­ble. Proviene del latín vulgar QUASSICARE.

 

* Castañeu, castañeru.- Castañedo.

 

* Caxigal.- Mata de robles que no han alcanzado su desarro­llo normal.

 

* Cerricu.- Terreno de difícil acceso.

 

* Cierru.- Terreno baldío cercado.

 

* Concha, conche, conchizu.- Terreno abundante en piedras.

 

* Coín.- Rincón, escondrijo o lugar retirado.

 

* Corea.- Marga, roca gris compuesta principalmente de car-bonato de cal y marquesita con arcilla.

 

* Corte.- Accidente horizontal que forma la cumbre de una montaña.

 

* Cortinal.- Vega dividida en parcelas, propiedad de varios vecinos.

 

* Cotollal.- Argomal, lugar poblado de árgomas.

 

* Cotu.- Coto, terreno acotado.

 

* Cuestibayu.- Terreno pendiente, de poca estimación y no apto para el cultivo.

 

* Egidu.- Terreno comunal que pasa a ser particular.

 

* Empruno.- Terreno en pendiente.

 

* Envernal, invernal.- Majada, conjunto de cabañas y cua­dras donde se atiende el ganado, principalmente durante el invierno.

 

* Erbazal.- Herbazal, lugar poblado de hierbas.

 

* Ería.- Terreno de labranza o pradería dividido en parce­las. Del diminutivo latino AIRICULA, de AREAM.

 

* Ermo.- Terreno yermo, inhabitado.

  

* Eru.- Pradera que antes fue terreno de labrantío.

 

* Esboligaderu, esmiriaderu.- Pendiente del terreno en la que se resbala con facilidad.

 

* Escasu.- Terreno pobre de composición arcillo-silícea.

 

* Faedu, fayeu, fayedal.- Hayedo.

 

* Faciada.- Tierra dividida en hazas. Del latín FASCEM.

 

* Facienda.- Finca rural.

 

* Fayuquera.- Lugar poblado de hayas raquíticas.

 

* Faza.- Haza de terreno. Del latín FASCEM.

 

* Felechal.- Lugar poblado de helechos.

 

* Finxu, fitu.- Hito, señal, mojón.

 

* Floridal.- Campo florido.

 

* Frayu.- Greda, arcilla arenosa de color blanco-azulado.

 

* Gamonal, gamoniteiru.- Terreno donde abundan los gamo­nes.

 

* Gorbicial.- Brezal, lugar poblado de brezos.

 

* Granda.- Lugar estéril o de monte bajo de suelo de piedra o arenoso. Se trata de una palabra de raíz céltica.

 

* Grancera.- Terreno lleno de raíces.

 

* Ganxa.- Ganja, hacienda de campo cercada con casa de labor y cobertizos para el ganado.

 

* Gravera.- Canchal de piedra menuda.

 

* Grixu.- Grijo, gravilla, grava menuda.

 

* Guariz.- Paraje de monte, destinado a pasto del ganado ovino.

 

* Güelga.- Terreno húmedo y fangoso. Del céltico OCLA: ve-ga, campo junto a un río.

 

* Güerta.- Huerta, terreno dedicado al cultivo de legumbres y árboles frutales, más extenso y frondoso que el güertu. Del latín HORTAM.

 

* Güertu.- Huerto, terreno de poca extensión, generalmente cercado, en el que se plantan verduras y legumbres.

 

* Guixarreru.- Guijarral, terreno abundante en guijarros.

 

* Guixarru.- Gujarro, canto rodado.

 

* H.ornial.- Bosque de árboles pequeños.

 

* Humeral.- Terreno poblado de humeros (alisos).

 

* Llábana.- Losa, piedra plana y de poco grosor, laja.

 

* Llábanu.- Piedra mayor y más gruesa que la llábana.

 

* Llabastru.- Alabastro, caliza compacta finamente crista­lizada, susceptible de ser pulida, traslúcida, blanca, amari­llenta o veteada.

 

* Lladera.- Ladera, declive o pendiente lateral de un monte o una altura.

 

* Llambria, llambría.- Superficie de roca lisa, pared.

 

* Llambrial, llambrerona, llambrialera.- Sitio o lugar donde abundan las llambrias.

 

* Llambrialina.- Llambria estrecha y colgada sobre el va-cío.

 

* Llambrión.- Gran pared vertical y lisa.

 

* Llanada, llanu.- Planicie o llanura más o menos extensa. Del latín PLANUM, PLANAM.

 

* Llansa.- Piedra plana, grande y lisa.

 

* Llantáu.- Plantío, terreno plantado de vegetales.

 

* Lláscara.- Roca que aflora en los caminos, piedra grande y llana. Tipo de piedra cascajosa. Esta palabra tiene filia­ción céltica por el sufijo en -ara. Para Corominas y G. Salva­dor, penetra a través del portugués y está en relación con el gascón LISCARRO: banda de rocas en punta y con el vascuence LISKA: pequeña charca.

 

* Llastra, llastria.- Laja, piedra lisa y plana. Para Corominas, el origen de esta palabra es incierto, quizá pre­rromano y posiblemente traída de Italia por los constructores de iglesias en la Edad Media. Para Hubschmid, está relacionada con el vasco ARLASTA: losa formada naturalmente.

 

* Llastral.- Lugar calizo muy erosionado, lapiaz. También se dice llescar y escar -ver 3.1.1. Elevaciones-.

 

* Llende.- Lugar donde se apacienta el ganado.

 

* Llendón.- Porción de terreno dedicada a pasto.

 

* Llera, lleráu, lleriza.- Glera, cascajar, paraje donde hay muchas piedras. Del latín GLAREAM.

 

* Llerón.- Llera de gran extensión.

 

* Lliñe.- Linde, línea de límite.

 

* Llindón.- Prado pequeño.

 

* Llisu.- Piedra desprendida, roca.

 

* Lloredal.- Lauredal, sitio poblado de laureles.

 

* Llosa.- Prado o huerto cercado y poco extenso. Para García Arias, esta palabra está compuesta por dos palabras de orígenes diferentes: su ascendencia latina le viene de CLAUSA­: cerrada, cercada; pero tiene también una ascendencia prerroma­na, relacionada con la terminología de la piedra, próxima al castellano "losa".

 

* Llosón.- Porción grande de terreno inculto y cercado.

 

* Llosu.- Huerto o prado, menos extenso que la llosa.

 

* Llueta.- Pequeño montón de paja, espinos, etc.

 

* Llucia, lluciu.- Cara lisa de una peña, pared.

 

* Maeda.- Pastizal en terreno en pendiente.

 

* Manzaneda.- Manzanar, lugar poblado de manzanos.

 

* Mármole.- Mármol, piedra caliza de textura compacta y cristalina, de mediana dureza y susceptible de ser pulida, que tiene diversas aplicaciones.

 

* Matu.- Mata, nombre genérico de las plantas de tallo bajo, ramificado, leñoso o no. También designa al matorral.

 

* Mayada, mayau, mayá.- Lugar donde pasta el ganado, maja­da. Del latín MACULA: malla de red. Alusión posible al "lugar donde pernocta el ganado rodeado de redes".

 

* Mermeya, mermeyu.- Lugar donde la roca adopta un color anaranjado.

 

* Meruxal.- Lugar donde abunda la maleza menuda.

 

* Mestura.- Espesura, paraje muy poblado de árboles y matorrales silvestres.

 

* Mollariegu.- Terreno fomado por rocas blandas y amari­llentas.

 

* Mortera.- Zona de pastos muy fértil.

 

* Morrillu.- Piedra suelta.

 

* Mostayal.- Lugar donde abundan los mostellares.

 

* Motaraxu.- Mata aislada, matorral.

 

* Muñón.- Límite.

 

* Ñoriu.- Montón de piedras formado en un terreno con las extraídas de la tierra.

 

* Ocalital, ocalitera.- Lugar poblado de eucaliptos.

 

* Oriella.- Orilla, término, límite.

 

* Ortigueru.- Ortigal, terreno cubierto de ortigas.

 

* Panal.- Tierra poblada de cereal panificable.

 

* Pandio.- Terreno en pendiente.

 

* Pando.- Terreno llano, liso.

 

* Panzal.- Tierra sembrada de escanda.

 

* Para, paraxa.- Franja de terreno. Del latín PARARE: prepararse, parar.

 

* Páramu, paramal.- Páramo, terreno yermo, alto, raso y desabrigado. Se trata de una palabra de ascendencia prerroma­na, seguramente indoeuropea, aunque no céltica: tal vez ili­ria. Procede de la variante hispánica PARAMUM.

 

* Paraxe.- Paraje, lugar, sitio.

 

* Parea, parede.- Pendiente escarpada de un monte, con inclinación casi vertical o vertical, pared.

 

* Pascón.- Prado de mala calidad y muy accidentado. Del latín PASCERE: pacer, derivado de PASCUM.

 

* Pastial.- Pastizal, terreno con abundancia de pasto.

 

* Pastión.- Prado de secano, de mala calidad.

 

* Pedral, pedreu.- Lugar de la costa donde hay piedras.

 

* Pedreru, pedrera, pedriz, pedriza.- Pedregal, lugar cu-bierto de piedras.

 

* Pedriquina.- Piedra de pequeño tamaño.

 

* Peñeu.- Prado o terreno que tiene muchas piedras o pe­druscos.

 

* Perendenga.- Pendiente, cuesta o declive.

 

* Pernal.- Pedernal, variedad de cuarzo compacto, lustroso, traslúcido en los bordes, de factura concoidea que tiene la facultad de producir chispas cuando es herido por el eslabón.

 

* Pindiu, pinu.- Terreno en declive, en pendiente.

 

* Pinera.- Pinar, sitio poblado de pinos.

 

* Pinguexu.- Carámbano, pedazo de hielo largo y puntiagudo que pende de arriba a abajo.

 

* Pinganizu.- Estalactita, concrección calcárea que, en forma de cono irregular, pende del techo de algunas cavernas y es debida a la filtración lenta de las aguas que llevan en disolución una sal calcárea, generalmente, bicarbonato de cal.

 

* Pisu.- Suelo de un terreno.

 

* Pochiscal.- Lugar poblado de hayas jóvenes.

 

* Pollisqueru.- Lugar poblado de polliscos, arbustos de la familia de las encinas, de madera muy dura.

 

* Porreu.- Tierra de aluvión o tierra de marismas.

 

* Pradería, praería, pería.- Pradería, lugar donde hay muchos prados o gran cantidad de terreno dedicado a pastos.

 

* Praduca.- Prado cerrado y de pequeñas dimensiones.

 

* Prascón.- Prado de pequeña superficie y abundante en maleza.

 

* Prau.- Terreno regable o húmedo en que se deja crecer la hierba para pasto para el ganado, prado.

 

* Pruno.- Terreno en pendiente, en cuesta.

 

* Pumarada.- Plantación de manzanos.

 

* Rala.- Lugar libre de roca. También designa a un claro del bosque.

 

* Racha.- Piedra pequeña y cortante.

 

* Rasiza.- Paramera, lugar donde abundan los páramos.

 

* Rasizu.- Terreno enclavado en un páramo o semejante a él.

 

* Rasu.- Terreno raso, despejado.

 

* Raxa.- China, piedra pequeña.

 

* Rebollar.- Rebledal.

 

* Recuestu.- Repecho.

 

* Redonda.- Peñasco, piedra de grandes dimensiones desgaja­da de una peña.

 

* Redor.- Contorno, conjunto de parejes que está rodeado un terreno.

 

* Regodón.- Guijarro, canto rodado. Del latín COS-COTIS­: piedra.

 

* Relluga.- Surco que divide dos terrenos colindantes.

 

* Retreite.- Curva.

 

* Riba.- Ribera, orilla del mar o un río.

 

* Ribayu.- Ribazo, porción de tierra con alguna elevación y declive.

 

* Riegu.- Surco que se hace en la tierra para desagüe o riego para separar dos labores continuas.

 

* Rispiu.- Lugar con rocas afiladas.

 

* Robrizu.- Sitio de color anaranjado o rojizo.

 

* Roqueru.- Roqueda, lugar abundante en rocas.

 

* Roza.- Maleza.

 

* Sable.- Arena, conjunto de partículas de piedra sueltas, acumuladas a orillas y en el fondo de mares y ríos o en capas de los terrenos de aluvión. Del latín SABULUM.

 

* Sablera.- Arenal, formado a la orilla de un mar o un río.

 

* Sebe.- Cerca de zarzamoras y espinos, formando un seto vivo.

 

* Sel.- En Peñamellera Alta (excepto Oceñu), se denomina así a la majada que no está ni en Cuera ni en la Peña.

 

* Sierrapiellu.- Lugar pedregoso y donde abunda la maleza.

 

* Solanu.- Lugar soleado, que baña el sol de lleno al mediodía.

 

* Sucu.- Línea o arista de tierra que se deja como límite entre dos heredades inmediatas o también escalón del terreno de altura o desnivel variable, entre los pocos centímetros y varios metros. Del latín SUCULUM: surco. En asturiano pasó del sentido cóncavo o entrante del surco (en asturiano rie­gu), al sentido convexo o emergente.

 

* Suquera.- Franja de terreno inculto, casi siempre más al-ta que el terreno cultivado y que sirve para deslindarlo.

 

* Taracal.- Terreno poblado de tocones de la planta del maíz.

 

* Tarmudo.- Lugar en el que abundan los árboles, formando espesura.

 

* Tarrén, terrén.- Terreno, espacio de tierra, suelo. Del latín TERRAM: tierra.

 

* Tarreru.- Ribazo, porción de tierra con alguna inclina­ción y relieve.

 

* Tarrón.- Terrón, pequeña masa de tierra compacta.

 

* Tilar.- Lugar donde hay tilos.

 

* Toba, piedra toba.- Piedra blanquecina y porosa parecida a la piedra pómez. Esta palabra puede vinir del latín TOBUM o de TUBUM o TUFUM.

 

* Tocheru.- Lugar donde hay leños o donde se almacena la madera.

 

* Topinera.- Topera, madriguera del topo que se destaca por su montículo de tierra.

 

* Tora.- Trozo de terreno en que no prospera el maíz.

 

* Tueru.- Prado de pequeña extensión.

 

* Utrera.- Lugar inaccesible donde anidan los buitres y las águilas.

 

* Vega.- Prado llano, terreno llano y húmedo dedicado a pasto o a producción de forraje. Aparece a orillas de co­rrien­tes de agua y en pastos altos de montaña (brañas) donde suele tener un origen glaciar y estar rodeada de breñas y rocas. Para M. Pidal, Corominas, Bertoldi y otros, esta palabra tiene un sustrato hispano-vasco. El vasco IBAI: río e IBAR: orilla de río, evolucionan a (I) BAIKA, para pasar luego a veiga y vega.

 

* Ventisqueru.- Lugar azotado por el viento.

 

* Verde, veridiana, verdumal.- Porción de terreno verde y húmedo.

 

* Visiega.- Tierra expuesta a los vientos.

 

* Xara.- Barbecho, tierra labrantía que se deja de sembrar uno o más años.

 

* Xaratal, xarazal.- Prado de mala calidad con maleza.

 

* Xaspe.- Jaspe, cuarzo impuro, opaco y de grano fino, diversamente coloreado y susceptible de ser pulido.

 

* Xiga.- Guija, canto rodado de mediano tamaño.

 

* Xigu.- Canto rodado grande.

 

* Xungleru.- Juncar, terreno húmedo y poblado de juncos.

 

* Yelsu.- Yeso, sulfato de calcio hidratado.

 

 

4. Consideraciones sobre los nombres de lugar y la denomi­nación de las cavidades. Ortografía.

 

 

4.1. Consideraciones sobre los nombres de lugar y la deno­minación de las cavidades.

 

Todavía son hoy muchos los espeleólogos que no prestan atención alguna a la cuestión de la toponimia. Una de las características que hacen de la espeleología una actividad verdaderamente atractiva es el descubrimiento y exploración de lugares inexplorados. Y entre los espeleólogos está muy exten­dida la costumbre de "bautizar" las cavidades descubiertas.

 

En realidad esto es algo que no debe de sorprendernos demasiado: aventureros y exploradores de todos los tiempos han hecho lo mismo en mayor o menor medida. Puede que la razón de ello esté en una especie de intento de "perpetuarse", o sim­plemente que sea fruto del egocentrismo o de un afán de prota­gonismo exagerado. Este es un tema delicado y en el que casi nadie está de acuerdo, pero que creemos debe ser discutido o, por lo menos, planteado.

 

Es evidente que en los últimos años la mentalidad de las personas que realizan algún tipo de actividad en la naturaleza ha cambiado radicalmente: ya no se "conquista" una montaña, por ejemplo; ahora se "logra alcanzar la cumbre", simplemente. El deportista ha pasado de ser un sujeto "dominante" y excluí­do a integrarse en el marco en el que se dearrolla su activi­dad. Y esa actividad será más satisfactoria en la medida en que la integración sea más plena. En íntima conexión con este planteamiento está también el tema del respeto y la conserva­ción del entorno y del medio ambien­te, algo que tam­bién daría mucho que hablar, pero ese es otro tema.

 

Pues bien: si todos -o casi todos- estamos de acuerdo más o menos en la manera de ver las cosas, tal y como las hemos planteado más arriba, ¿qué pasa con la cultura?. Si es cierto que debemos respetar el entorno, ¿por qué no respetamos tam­bién la cultura del lugar donde realizamos nuestras activida­des?. El "medio" donde se desarrolla la actividad no solamente está integrado por el entorno natural; a la vez hemos de tener en cuenta a los hombres que habitan ese lugar, que tienen una forma de vida y una cultura propias que no se pueden despre­ciar bajo ningún concepto.

 

En el caso de Asturias es evidente la fuerza de la cultura propia del pueblo asturiano, a pesar de los ataques indiscri­minados de todo tipo que viene sufriendo desde hace mucho tiempo. Y también los espeleólogos contribuímos con nuestra actitud al acoso y opresión de que es objeto la cultura astu­riana. En muchos casos, tal vez sea por desconocimiento o negligencia, pero en otras ocasiones lo es con plena concien­cia y por causas muy variadas: una tendencia castellanizante pretendidamente cultista porque nos "suena mal" el nombre autóctono; por vanidad o falta de imaginación; etc.

 

Pensamos que ante el "descu­brimiento" de una cavidad, el espeleólogo debe hacer todo lo posible por dar con el nombre que recibe la misma, tratando de informarse por boca de pasto­res y lugareños. En caso de que la cavidad tenga un nombre propio, transcribirlo respetando su fonética en todo caso y la ortografía de la lengua del lugar donde se encuentre la cavi­dad, en este caso el asturiano. Si la cavidad no tiene real­mente nombre propio, en vez de lanzarse a "bautizarla" alegre­mente debería buscarse un nombre apropiado para la misma, so-bre todo si tiene cierta importancia. Y teniendo como tene­mos todos los medios a nuestro alcance, sólo nos hace falta un poco de imaginación: lo ideal sería el darle el nombre del accidente geográfico más próximo a ella o el más relevante de los que estén próximos, sobre todo si se trata de una cavidad impor­tante. Esto nos servirá, primero, para respe­tar la cultu­ra del lugar al no introducir formas extrañas o practicar el colonia­lismo cultural al que algunos son tan aficionados; y, segundo, para tener sólo con el nombre una referencia inmedia­ta y exacta del lugar donde se encuentra la cavidad. En rela­ción con esto hay que hacer hincapié en la cuestión del nombre genérico que la cavidad reciba, tomando como referencia otras cavidades de la zona de similares carac­terísticas.

 

La cuestión de los nombres que reciba la cavidad en su interior (salas, pozos, etc.), es ya otro tema. Pensamos que aquí sí debe de haber libertad para "bautizar" esos lugares antes inexplorados. Pero, al mismo tiempo, haríamos un llama­miento para que se haga esto con un poco de imaginación y de buen gusto: muchos de los lugares que exploramos son maravi­llosos e impresionantes y creemos que deberían tener un nombre verdaderamente digno de ellos. Sería muy lamentable el que se llegara al alarde continuo de falta de imaginación, zafiedad y mal gusto que ocurre, por ejemplo, con el nombre de muchas vías de escalada.

 

 

4.2. Ortografía.

 

Para escribir los nombres de las cavidades y lugares, es obligado hacerlo conforme a las normas ortográficas que ha establecido la Academia de la Llingua Asturiana. A conti­nua­ción, destacamos algunas de estas normas, aquellas que pueden tener un interés especial para el tema que estamos tratan­do -ver 2. Algu­nos aspec­tos de gramática asturiana-.

 

- Se escribe "b" siempre que no haya una seguridad etimoló­gica o tradición escrita.

 

- Se escribe "L.l" para manifestar por escrito la "ch" va-quei­ra (s, ts, ts, t, d...), dado que siempre que aparece ésta en las zonas donde es característica, en el resto del asturia­no hay una /l/, escrita "ll". Ejemplo: L.laseiru.

 

- Jamás se escribe x+i (átona) + vocal. Ejemplo: xana (y no "xiana").

 

- La aspiración de la "h" cuando quiera manifestarse en escritura se escribe "h." y nunca "j". Ejemplo: h.ou.

 

- Al principio de palabra siempre que aparezca el diptongo "ue", "ui", se escribe "g" y no "h". Ejemplo: güelga.

 

- Los nombres masculinos terminados fonéticamente en vocal "o", "u", se escribe el singular en "-u" y el plural en "-os". Ejemplo: pozu-pozos.

 

- Los nombres masculinos terminados en "-ín" y "-z", hacen el plural en "-os". Ejemplo: camín-caminos.

 

- Los masculinos y femeninos terminados en "-a", hacen plu-ral en "-es" en casi toda la zona central. En las zonas oc-cidental y oriental hacen el plural en "-as". Ejemplo: cueva-cueves / cueva-cuevas.

 

- Los femeninos terminados en "-e", "-l", "-n", "-z", "-s", "-r", hacen el plural en "-es".

 

- Se deja de escribir la preposición "de" siempre que preceda vocal. Ejemplos: Pozu'l Fresnu, Pozu las Porzanas, Torca Xuanín.

 

- Cuando dos sonidos se juntan en una frase desapareciendo uno de ellos, se señala en la escritura con un apóstrofe, ('). En asturiano se apostrofan, entre otras, las siguientes palabras: el, la, del. Ejemplo: Pozu'l H.itu.

 

5. Anexo.

 

A continuación reproducimos un texto de Amable González Abín (1862-1911) titulado “Antón de Cúa'n'a cueva”, escrito en asturiano oriental y que consideramos de sumo interés. Hemos respetado la ortografía original del texto, pues creemos que los textos clásicos, dentro de lo posible, no han de ser trascri­tos al asturiano normati­vo. Este breve texto narra la aven­tu­ra de la explo­ración de una caver­na, con todas sus maravi­llas y también con todos sus peligros.

 

Antón de Cúa'n'a cueva.

 

Morruda ocurrencia jui la que tuviemos aquel día, Pepe, de llevar al tíu Antón de Cúa a la cueva de la Inxana.

 

Preparaos con linternas, palos y otros arvíos, lleguemos a la salona que tien a l'entrada, nivelada con piedras; de grande y curiosa, pero sombría bóveda. Per debaxu corren las aguas pluviales del vallín cercanu.

 

Viemos todos los rincones; las estalagmitas a que Antón llamaba "santos"; las estalactitas a que llamaba "pinganie­llos"; los aricios y vígaros mezclaos con güesos, y las cásca­ras pegadas a las peñas, que i jacieren creer al probe tíu Antón, que la mar (que'stá a tres kilómetros) pudía llegar de un momentu a otru.

 

Dempués vesitamos la guapa arcada, que paez un balconaxe, onde diz que la inxana ponía la tienda, y jomos más adientro, buscando la entrada de una llarga galería, de entrada estrecha y baxa, onde encendimos las linternas, y empezamos a entrar. Trabayu nos costó jacer que entrara'l tíu Antón, porque tú, demasiau emprundente, non parabas de jabla-i de osos, cuéle­bres, llobos, raposos, incantos y apaecíos, y dempués, aquel silenciu, la mayor escuridá y estrenchura, teníanlu del tou asustau.

 

Tranquilicélu, y entró pocu a pocu, sembrando papelinos pa non perdese al golver maravillau de tantas cosas guapas como vía, los altarinos, los santos, las colunas, los recimos y frutas colgantes. Díxonos que aquello'staba como si Dios mesmu lo hubiera dibuxau, que allí, por juercia debía de haber tesoros escondíos, y así, animándose y perdiendo algo la medrana, decía que nunca'n aquella cueva debió entrar alma nacida, y que no había dengún que se atreviera a entrar tan adientro como nos.

 

Pero prestu golvía a recelar y encollese, aunque vía tantas guapuras, con cualquier ruidu que nos mesmos jacíamos, y sobre tou cundo lleguemos a un sitiu tan pindiu, que paez la baxada a un abismu. Allí se acordó de la so vaquina y el burru, se encomendó a San Antoniu, dixo que'staba bien allendando, y hasta nos jezo'l encargu de dar los animales suyos a un rapaz, si elli non llegara a salir de la cueva.

 

Diémos-i nuevos ánimos y así baxemos a estrencha galería de pisu llamosu, endurecíu, que debe enllenase de agua cuando llueve munchu. Siguiemos hasta lo últimu aquella galería que paez nave de pequeña catedral. Allí paecía que acababa la cueva, y ya díbamos a golvenos, cuando tú resguilesti como pudisti, topando un calce estrechín, que ha de ser per onde sal el agua que periódicamente enllene la galería. Siguiémos­lu, y non tardamos en ver la lluz del día que entraba per otra cuevona.

 

Nuestru compañeru que'spiritaba de miedu, y ya non cuntaba salir del antru, dio un juerte rejinchíu al ver la hermosa lluz solar, faltándo-i pocu pa ponese de rodillas, dando gracias a Dios por haber salidu, y xuró y perxuró non golver a entrar, más que i dieran un güé de oru.

 

Una improvisada merienda y unas botellas de güena sidre, golvieren el alma al cuerpu del tíu Antón de Cúa, que ya muy contentu, a todos cuntaba la valentía de haber entrau'n una cueva guapísima, de más de una legua llarga, y más pindia y jonda que'l sumidoriu de Palaperi; y alababa a "Dios nuestro señor que tan guapas jezo las cuevas y tantu trabayó pa ador­nalas".

 

 

BIBLIOGRAFÍA.

 

* Academia de la Llingüa Asturiana. Normes ortográfiques y entamos normativos. Uviéu, 1985.

* Alonso Mejido, G. "Grupos sintagmáticos sin /DE/ n'astu­rianu". Lletres Asturianes. nº 8. Uviéu, ochobre 1983. pp. 15-26.

* García Arias, X Ll. "A propósitu d'un llibru de toponi­mia prellatina d'Asturies". Lletres Asturianes. nº 13. Uviéu, pa-yares 1984. pp. 117-126.

* García Arias, X Ll. Pueblos asturianos. El porqué de sus nombres. Ediciones Ayalga, Salinas, 1977.

* García Arias, X Ll. "Notes etimolóxiques". Lletres Astu­rianes. nº 8. Uviéu, ochobre 1983. pp. 27-32.

* García González, F. "El asturianu oriental". Lletres As-turianes. nº 7. Uviéu, agostu 1983. pp. 44-56.

* Lueje, J. R. Los Picos de Europa. Editorial Everest. León, 1973.

* Miranda, Julia. "Sedo-Seu en la toponimia de los Picos de Europa". Lletres Asturianes. nº 5. Uviéu, 1983. pp. 37-40.

* Morala, J. R. "Sobre los topónimos tipo "Gordón". Lle­tres Asturianes. nº 7. Uviéu agostu 1983. pp. 35-38.

* Neira, J. El Bable: estructura e historia. Ediciones A-yalga, Salinas, 1976.

* Puch, Carlos: Atlas de las grandes cavidades españolas. 1987. Espeleo Club de Grácia. Exploracions. nº 11. Barcelona, 1987.

* Diego Llaca, F. Asina jabla Llanes. Sociedad de amigos del paisaje de Llanes. 1979.

* Adrados, Miguel A. y López, Jerónimo. Los Picos de Euro­pa. Tomo I. Guía de Macizo Central. Imprime Urko. Ma­drid, 1988.

* Sánchez Vicente, X.X. "Dellos aspeutos de la semántica'l agua". Lletres Asturianes. nº 17. Uviéu, ochobre 1985. pp. 37-42.

* Sevilla Rodríguez, M. "La toponimia asturiana d'orixen prerromanu". Lletres Asturianes. nº 12. Uviéu, setiembre 1984. pp. 55-67.

* SIE. "Cuera'81. Campanya d'estiu. Aproximació al coneixe­ment espeleológic de la Serra de Cuera (Ruenes, Alles, Purón-Astúries)". Espeleo SIE. nº 25. Barcelona, desembre 1981.

* Sordo Sotres, R. Excursiones por Asturias y Cantabria. Imprenta Dulfer, 1987.

* Novo Mier, L. Diccionariu Xeneral de la Llingua Asturia­na. Asturlibros ediciones. Uviéu, 1979.

* Varios autores. Gran Enciclopedia Asturiana. Voz "bable", Tomos 2 y 15.

* Varios autores. Gramática Bable. Oviedo, 1976.

* Varios autores: Guía del Parque Nacional de la Montaña de Covadonga y su entorno. Colección Guías de Asturias, 5, Silve­rio Cañada, ed. Gijón, 1987.